Un trágico accidente cobró la vida de un niño de 10 años el pasado domingo en el río San Andrés, cerca del puente del mismo nombre, mientras disfrutaba de un día de campo con su familia. El menor, que se encontraba jugando en el agua junto a sus hermanos, fue encontrado sin vida tras una intensa búsqueda.
Según el informe de la fiscal de Tarija, el accidente ocurrió cuando los padres del menor estaban concentrados en la preparación de la comida, lo que hizo que no notaran la ausencia de su hijo en el agua. Fueron los otros dos hermanos quienes, al percatarse de que el niño no había salido del río, alertaron a los adultos, lo que desató una desesperada búsqueda.
Inmediatamente, familiares y bomberos se unieron en un esfuerzo por localizar al menor. Sin embargo, a pesar de los intentos, el niño fue encontrado sin signos vitales. El informe médico forense posterior confirmó que la causa del deceso fue ahogamiento.
La fiscalía subrayó la importancia de este tipo de tragedias para concienciar a la población sobre la necesidad de una vigilancia constante de los menores, especialmente en entornos naturales y cerca de cuerpos de agua. «Este doloroso suceso nos recuerda lo esencial que es no perder de vista a los niños en ningún momento, particularmente en situaciones donde los riesgos son mayores», declaró la fiscal.
La comunidad de Tarija ha quedado profundamente conmocionada por la muerte del niño, y se han expresado múltiples muestras de solidaridad hacia la familia afectada. Este lamentable incidente ha encendido un debate sobre la necesidad de implementar mayores medidas de seguridad en zonas recreativas cercanas a ríos y lagos.
Finalmente, la fiscalía anunció que se realizarán campañas de sensibilización en las próximas semanas para prevenir futuros accidentes de este tipo, instando a los padres a redoblar la atención cuando visiten lugares cercanos al agua. «Es una tragedia que nadie debería experimentar», concluyó la fiscal.





