La tensión escaló este miércoles en el municipio cruceño de Santa Rosa del Sara, donde la Policía recuperó el control del pozo petrolero del campo Humberto Suárez luego de un operativo que se extendió por más de dos horas y derivó en enfrentamientos con grupos campesinos que mantenían ocupadas las instalaciones desde el día anterior.
De acuerdo con el reporte oficial, la intervención comenzó con un intento de diálogo para lograr una salida pacífica de los ocupantes. Sin embargo, ante la negativa de abandonar el predio, las fuerzas del orden ejecutaron el operativo para restablecer el control de una infraestructura considerada estratégica para el abastecimiento energético del país.
El subcomandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel Franklin Villazón, informó que la situación se tornó violenta cuando los movilizados respondieron con agresiones contra los efectivos. “Se intentó agotar la vía del diálogo, pero hubo resistencia y ataques contra el personal policial”, señaló la autoridad.
Según los informes preliminares, alrededor de 200 personas resistieron el operativo utilizando piedras, palos y otros objetos contundentes, obligando a los uniformados a emplear agentes químicos para dispersar a los manifestantes que se encontraban apostados en los accesos al campo petrolero.
Como consecuencia de los enfrentamientos, varios policías resultaron contusos por impactos de piedras, aunque las autoridades precisaron que ninguno sufrió lesiones de gravedad. Las escaramuzas se prolongaron durante gran parte de la mañana hasta que las fuerzas del orden lograron asegurar completamente las instalaciones.
Una vez recuperado el predio, los equipos técnicos procedieron a reabrir las válvulas generadoras que habían sido cerradas por los ocupantes, permitiendo el restablecimiento de las operaciones en el pozo petrolero. Expertos en seguridad energética advierten que la interrupción de actividades en instalaciones hidrocarburíferas puede generar riesgos operativos y afectar la producción nacional si se prolonga en el tiempo.
La Policía confirmó además la aprehensión de al menos ocho personas presuntamente vinculadas a la toma del campo. Durante la intervención también fueron secuestradas cinco motocicletas y una vagoneta, vehículos que habrían sido utilizados para bloquear accesos y facilitar la ocupación de las instalaciones.
Otro de los hechos que llamó la atención durante el operativo fue la retención de una mujer que portaba una importante cantidad de dinero en efectivo. Según Villazón, el monto fue secuestrado preventivamente y será contabilizado en presencia de las autoridades competentes. “Se realizará el procedimiento correspondiente para determinar la procedencia de esos recursos y si guardan relación con las movilizaciones”, indicó la autoridad policial. Mientras avanzan las investigaciones, el control del campo petrolero permanece bajo resguardo de las fuerzas del orden.





