La recuperación policial del campo petrolero Humberto Suárez Roca, en el municipio cruceño de Santa Rosa del Sara, dejó un hallazgo que ahora concentra la atención de los investigadores. Una mujer fue aprehendida mientras transportaba 14.000 bolivianos en efectivo, dinero cuyo origen y destino aún no han sido esclarecidos y que podría estar vinculado a la ocupación de las instalaciones de YPFB Chaco.
El operativo, ejecutado por más de un centenar de efectivos policiales, permitió retomar el control de la planta petrolera tras una intervención que se prolongó durante aproximadamente una hora. Como resultado, diez personas fueron arrestadas y dos vehículos quedaron retenidos con fines investigativos, en medio de una jornada marcada por la tensión y los enfrentamientos con grupos movilizados.
De acuerdo con información preliminar proporcionada por fuentes policiales, la mujer aseguró que se dirigía a realizar un depósito bancario y negó cualquier relación con las protestas. Sin embargo, los investigadores consideran que sus explicaciones no fueron suficientes para justificar la procedencia de los recursos ni el destino específico del dinero transportado.
La suma decomisada estaba distribuida en billetes de distintas denominaciones, principalmente de 100 y 200 bolivianos. Por esta razón, la Policía abrió una línea de investigación orientada a determinar si los recursos podrían haber sido utilizados para financiar la toma de las instalaciones petroleras protagonizada por grupos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
«Las investigaciones continúan y se están realizando las actuaciones correspondientes para establecer el origen de estos recursos», señalaron fuentes vinculadas al caso. Mientras tanto, el dinero permanece bajo custodia policial como elemento de prueba dentro del proceso abierto tras la intervención.
Entre los aprehendidos figuran ocho varones, dos mujeres y un menor de edad, quienes fueron trasladados a dependencias policiales de Santa Rosa del Sara para prestar declaraciones y determinar su grado de participación en los hechos. Las autoridades no descartan nuevas aprehensiones conforme avance la investigación.
Según los reportes oficiales, los manifestantes habían instalado al menos seis puntos de bloqueo alrededor del campo petrolero para impedir el ingreso de las fuerzas del orden. Varios de ellos portaban palos y otros objetos contundentes, mientras algunos mantenían sus rostros cubiertos con pasamontañas y prendas oscuras.
La toma de instalaciones estratégicas vinculadas al sector hidrocarburífero ha generado preocupación por sus posibles efectos sobre la producción y la seguridad energética. Con el control nuevamente en manos del Estado, la investigación se concentra ahora en determinar quiénes organizaron, financiaron y coordinaron la ocupación del campo petrolero, un caso que podría derivar en nuevas acciones judiciales en los próximos días.





