A solo tres días del inicio del nuevo Gobierno, estalló la primera controversia sobre el abastecimiento de combustibles. El presidente de la Cámara de Transporte Pesado de Bolivia, Héctor Mercado, denunció que la mitad de las cisternas que arribaron con diésel y gasolina al país estaban vacías, según un reporte interno del sector.
“El informe que nosotros tenemos indica que el 50% de esas cisternas eran vacías. Esto se está viendo muy preocupante este martes en Cochabamba”, declaró Mercado en entrevista con RTP. El dirigente aclaró que su organización “no tiene nada que ver con el tema político”, pero lamentó que se intente maquillar una situación crítica.
Las declaraciones surgieron luego del anuncio oficial del Gobierno, que aseguró haber incrementado en un 40% la llegada de combustibles al país. Sin embargo, el panorama en las calles muestra una realidad muy distinta: las largas filas en los surtidores persisten y el abastecimiento sigue siendo irregular.
“Estamos de acuerdo con las políticas del nuevo Gobierno, pero están comenzando a mentir”, advirtió Mercado, visiblemente molesto. En su criterio, la gestión de Rodrigo Paz heredó un problema estructural, pero “no puede justificar la falta de transparencia con anuncios que no se reflejan en los surtidores”.
El representante del transporte pesado explicó que en Cochabamba se ha distribuido solo el 80% de lo que se recibe normalmente, lo que mantiene paralizado a gran parte del sector. “Nos dicen que ha aumentado el 40%, pero las colas son de kilómetros y kilómetros. Entonces, ¿dónde está ese aumento?”, cuestionó.
El dirigente señaló que los camioneros mantienen la esperanza de una pronta solución, aunque reconoció que el problema no se resolverá “de la noche a la mañana”. No obstante, pidió al Ejecutivo que informe con claridad sobre el volumen real de combustible disponible y las medidas de distribución adoptadas.
Fuentes del sector de hidrocarburos consultadas por medios locales admitieron que algunos convoyes de cisternas fueron despachados parcialmente cargados, mientras se esperan nuevas importaciones desde Perú y Paraguay. Aun así, el Gobierno no ha emitido una aclaración oficial sobre las denuncias.
Con un país aún marcado por la escasez de carburantes, el episodio genera dudas sobre la capacidad del nuevo gabinete para enfrentar la crisis energética heredada. Mientras tanto, los transportistas advierten que, si la situación no mejora en los próximos días, podrían reactivarse los bloqueos de rutas en todo el territorio nacional.




