Un inesperado giro ha sacudido las elecciones primarias presidenciales de Argentina, ya que el candidato ultraderechista y ultraliberal, Javier Milei, ha emergido como el favorito en las PASO, capitalizando un voto de descontento que busca poner fin al actual «modelo de la casta».
Los resultados oficiales reflejan que Milei, del partido La Libertad Avanza, ha asegurado el 30.14% de los votos, lo que equivale a más de 7 millones de votos, superando a la coalición opositora Juntos por el Cambio, que obtuvo el 28.27% (más de 6.5 millones de votantes), y al peronista Unión por la Patria, que logró el 27.19% (alrededor de 6.3 millones de votos).
«Que se vayan todos. Esta alternativa competitiva no solo dará fin al kirchnerismo, sino que dará fin a la casta parasitaria, chorra e inútil de este país», proclamó Milei tras conocer los resultados, enfatizando su objetivo de cambio.
El candidato ultraliberal ha señalado que este resultado representa el «fin del modelo de la casta», basado en la idea de que donde hay una necesidad, hay un derecho, pero subraya la necesidad de pagar por esos derechos. Milei también insta a la unidad: «Los argentinos de bien» deben sumarse a «la revolución liberal» para destituir a los políticos que «no quieren cambiar».
Dentro de la coalición Juntos por el Cambio, los votos se dividieron entre Patricia Bullrich, con el 16.99%, y Horacio Rodríguez Larreta, con el 11.28%. Bullrich elogió el triunfo en las primarias y subrayó la importancia de este paso hacia un cambio radical, abandonando la corrupción y el derroche económico.
La peronista Unión por la Patria (UP) presenta a Sergio Massa, con el 21.35%, y Juan Grabois, líder de una facción más izquierdista de la coalición oficialista, con el 5.84%. Massa busca recuperar la transversalidad del expresidente Néstor Kirchner para competir en las elecciones definitivas. Grabois se enfoca en las reivindicaciones populares y la recuperación de los bienes comunes.
Estas elecciones primarias, conocidas como PASO, ofrecen un panorama del estado de ánimo del país, donde el descontento con la clase política y el alto porcentaje de abstención y votos en blanco son notables. Además de las elecciones presidenciales, se han elegido candidatos para el Congreso Nacional y para cargos ejecutivos locales y municipales.
La victoria de Milei subraya el anhelo de cambio y la voluntad de alejarse de los enfoques políticos tradicionales, marcando un hito en el proceso electoral argentino.





