El exalcalde de La Paz, Luis Revilla, regresó este jueves al país tras más de cuatro años de exilio, aterrizando en el Aeropuerto Internacional de El Alto acompañado de su familia y recibiendo el respaldo de exfuncionarios y simpatizantes. Con visibles emociones, el exburgomaestre aseguró que vuelve para dar la cara a la justicia. “Estamos volviendo con las manos limpias… hoy demostramos nuestra inocencia ahora que la justicia ya no está influida por el poder político”, afirmó.
En su reaparición pública, Revilla agradeció el apoyo recibido durante su ausencia y aseguró que su familia “está más fuerte que nunca”, dejando claro que no busca revancha política. “No tenemos intención de venganza contra nadie”, remarcó, aludiendo a lo que considera una persecución impulsada por el anterior Gobierno.
El exalcalde anunció que sus abogados ya trabajan en los trámites para presentarse ante la justicia por el proceso que enfrenta por incumplimiento de deberes y presuntos delitos vinculados a su gestión municipal. También dejó abierta la posibilidad de volver al escenario electoral. “En los próximos días definiremos con nuestra militancia qué corresponde hacer, y lo comunicaremos oportunamente”, adelantó.
La llegada de Revilla ocurre en medio de una larga lista de procesos judiciales. Entre ellos, el caso iniciado en junio de 2023 por legitimación de ganancias ilícitas, basado en un informe de la Unidad de Investigaciones Financieras que detectó movimientos sospechosos. Como parte de esa investigación, sus cuentas bancarias fueron congeladas. Las autoridades remarcaron que la documentación sigue en trámite para fundamentar una eventual acusación formal.
A ello se suma el proceso por el presunto sobreprecio en la compra de 61 buses PumaKatari, donde la Fiscalía sostiene que el daño económico asciende a Bs 26,7 millones. Revilla fue declarado en rebeldía y tiene una orden de aprehensión activa. En 2023, incluso, Interpol activó una notificación azul en 195 países para dar con su paradero. El fiscal Thomas Choque explicó entonces que, al ubicarlo, se gestionaría un sello rojo para su extradición.
El exalcalde también protagonizó tensiones políticas desde la clandestinidad. En 2022 acusó al actual alcalde Iván Arias de sumarse a una denuncia “por miedo o algún acuerdo oscuro”, a lo que Arias respondió: “No tiene que mandar videos, tiene que venir a descargar en la justicia”. El caso derivó también en la detención del gerente de Fabros Motors, empresa que importó los buses, quien fue enviado a San Pedro por enriquecimiento ilícito.
El retorno de Luis Revilla reaviva un capítulo judicial de alto impacto político. Con procesos abiertos, medidas pendientes y un clima electoral que empieza a configurarse, su presencia en La Paz podría convertirse en un nuevo punto de tensión institucional. Por ahora, su mensaje es firme: “Volvemos con la verdad, y la vamos a demostrar”.





