Nuevos descubrimientos en Mojocoya ratifican la presencia de megafauna del Pleistoceno y abren una nueva etapa científica para Chuquisaca, con fósiles de gliptodontes gigantes, perezosos, mastodontes y especies inéditas en el país.
El reciente hallazgo de decenas de restos fósiles en Mojocoya confirmó que este municipio se consolida como uno de los yacimientos paleontológicos más importantes de Bolivia, según investigadores de la Universidad San Francisco Xavier y del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL-UNNE-CONICET). La investigación forma parte del proyecto Redención Pampa, que busca reconstruir los ambientes pleistocenos de Chuquisaca.
El experto argentino Alfredo Zurita informó a RADIO GLOBAL que entre los nuevos fósiles destacan dos especies de gliptodontes “del tamaño de un auto”, ancestros del quirquincho moderno. “Para precisar su antigüedad, las muestras deben ser trasladadas a laboratorios especializados en Argentina”, explicó el paleontólogo, subrayando el valor científico del descubrimiento.
El investigador chuquisaqueño Omar Medina añadió que el hallazgo incluye entre 15 y 20 especies de roedores y anfibios, lo que convierte a Mojocoya en un auténtico yacimiento de alta diversidad. “Hablamos de decenas de piezas que confirman un patrimonio paleontológico excepcional”, declaró.
Medina sostuvo que es urgente crear museos y centros de interpretación en las zonas de estudio para proteger los restos y difundir conocimiento. “Necesitamos institucionalizar este patrimonio antes de que sea perdido o saqueado”, advirtió.
Los científicos remarcan que aún se requieren análisis sedimentológicos y dataciones para precisar la cronología de las especies, por lo que solicitaron apoyo institucional para estudiar las muestras recolectadas en Mojocoya. Estos estudios permitirán definir con exactitud la historia ambiental de la región.
Paralelamente, una publicación del Journal of South American Earth Sciences reveló nuevas evidencias de megafauna pleistocena en Chuquisaca, identificando restos de gliptodontes, perezosos gigantes, mastodontes y caballos que habitaron el altiplano entre 2,6 millones y 11 mil años atrás. Zurita destacó que “estos hallazgos son muy novedosos para Bolivia y sentarán las bases para nuevas exploraciones”.
Entre los restos más llamativos se encuentra la primera mandíbula atribuida al Glyptodon jatunkhirkhi, especie exclusiva de la Cordillera Oriental, además del primer registro pleistoceno del armadillo Tolypeutes en Bolivia, antes conocido solo en el Holoceno. Ambas piezas amplían el mapa evolutivo de la fauna sudamericana.
Los avances científicos fueron posibles gracias a campañas realizadas entre 2016 y 2024, fortaleciendo colecciones en museos locales y consolidando alianzas entre instituciones bolivianas y argentinas. El trabajo conjunto demuestra que la cooperación internacional está impulsando a Bolivia hacia una nueva era en el estudio de su patrimonio fósil, con Mojocoya como epicentro de esta revolución científica.





