Un incendio de gran magnitud consumió la madrugada de este lunes una galería artesanal en la calle Sagárnaga, en pleno centro de La Paz, dejando en la ruina a más de 30 artesanos que mantenían allí sus puestos. Las llamas se extendieron desde la 1:30 de la madrugada hasta primeras horas del día, pese a los esfuerzos de Bomberos y vecinos por controlar la emergencia.
“Estamos totalmente en la calle. No tenemos nada. Se ha quemado todo”, relató entre lágrimas una de las artesanas afectadas, que aseguró que cada puesto manejaba capitales de al menos 40 mil dólares, en especial en productos de platería dirigidos al turismo.
Según el alcalde Iván Arias, el fuego habría comenzado en un taller de telas con material altamente inflamable acumulado. “Se sacaron máquinas y pinturas para evitar que el daño sea mayor”, explicó. La autoridad lamentó profundamente la tragedia: “Dan ganas de llorar cómo se ha quemado todo”, afirmó al recorrer las ruinas del establecimiento.
El jefe de Bomberos, Pavel Tobar, informó que unos 15 ambientes fueron consumidos por completo, aunque destacó que no hubo personas heridas, solo afectados por inhalación de humo. También confirmó que las viviendas cercanas no registraron daños significativos gracias al rápido apoyo de vecinos que temían la expansión del fuego.
Sin embargo, la indignación creció entre los comerciantes debido a la falta de presión en el hidrante más cercano, lo que retrasó las labores de apagado. “El hidrante no funcionaba, no había agua”, denunció una vendedora. Tobar explicó que se vieron obligados a traer agua desde una cuadra más arriba: “El hidrante no tenía presión suficiente”, señaló.
El alcalde Arias responsabilizó a EPSAS por la deficiencia en la red de hidrantes. Recordó que ya habían advertido a la empresa tras un incendio previo en Sopocachi: “No asumen responsabilidad pese a las alertas”, cuestionó.
La vivienda, una antigua casa colonial a metros de San Francisco y la Mariscal Santa Cruz, quedó seriamente comprometida por el fuego. Los vendedores vivieron escenas de aflicción al intentar rescatar lo poco que quedaba entre el humo y las llamas.
Las causas del incendio aún están bajo investigación, mientras los artesanos esperan apoyo para reconstruir sus fuentes de trabajo y salvar parte del histórico corredor turístico que caracteriza a la Sagárnaga.





