La Comisión Mixta de Constitución de la Asamblea Legislativa publicó las calificaciones de la etapa de méritos de los postulantes a vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), un informe que ya marca favoritos y eleva la expectativa en la recta final del proceso.
Entre los resultados, dos postulantes alcanzaron la nota perfecta de 100 puntos, un hecho poco común que resalta en la evaluación. Se trata del abogado Carlos Alberto Goitia y del ingeniero de sistemas Iván Kucharsky, quienes encabezaron la lista por su trayectoria y formación especializada.
Goitia es analista constitucional, docente universitario y exministro de Justicia durante el periodo de ADN, además de haber sido asambleísta constituyente. Su perfil combina experiencia política y conocimiento jurídico, factores que lo colocan como uno de los nombres más sólidos en la carrera por el TSE.
El otro puntaje máximo corresponde a Iván Kucharsky, ingeniero de sistemas con larga experiencia en el Órgano Electoral, especialmente en el área informática. Kucharsky ya fue designado anteriormente como vocal suplente, cargo al que renunció, pero su especialización técnica volvió a destacar en esta convocatoria.
La nómina también muestra altas calificaciones por encima de los 90 puntos, lo que evidencia una competencia ajustada. Entre ellos sobresale Rolando Soto, exdirector de la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS), quien obtuvo 98 puntos en la evaluación.
Otro nombre relevante es el del abogado Gregorio Merlo, que logró 96 puntos, consolidándose como uno de los postulantes con mejor desempeño en la etapa de méritos y con posibilidades reales de avanzar a la designación final.
Según el cronograma legislativo, esta semana la Asamblea debe concluir el proceso de selección para designar seis vocales titulares y seis suplentes, cumpliendo con los criterios de equidad de género establecidos por norma.
“Estamos en la fase decisiva de un proceso clave para la institucionalidad democrática”, señalaron desde la Comisión Mixta, que ahora deberá remitir los resultados para que el Legislativo defina a las autoridades que conducirán el Órgano Electoral en los próximos años.




