El presidente de Bolivia, Luis Arce, promulgó este lunes la Ley Nro 1578 de Régimen Excepcional y Transitorio de Elecciones Primarias, apenas horas después de recibirla de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). La aprobación de esta ley cumple con un acuerdo multipartidario alcanzado el pasado 10 de julio en una reunión organizada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
“Hoy hemos recibido la Ley de Régimen Excepcional y Transitorio de Elecciones Primarias y la estamos promulgando de inmediato, en cumplimiento del acuerdo alcanzado entre órganos del Estado y organizaciones políticas,” declaró Arce a través de sus redes sociales.
La promulgación se produjo tras un retraso en el trámite legislativo ocasionado por la Presidencia de la Cámara de Senadores, lo que postergó la sesión en la Cámara de Diputados hasta la mañana de este lunes. Una vez completado el proceso, la ley fue remitida al Ejecutivo para su firma y entrada en vigencia.
La Ley 1578 establece que, de manera excepcional, no se llevarán a cabo las elecciones primarias para la selección de candidatos presidenciales en las Elecciones Generales de 2025. Esta decisión implica la suspensión de los artículos relevantes de la Ley N° 1096 de Organizaciones Políticas, que originalmente regulaban estas primarias.
La eliminación de las primarias ha generado diversas reacciones. Mientras el gobierno y algunos sectores políticos destacan la medida como un paso necesario en el contexto actual, otros expresan su preocupación por las posibles consecuencias para la legitimidad democrática del proceso electoral. «La falta de primarias podría debilitar la transparencia y la participación ciudadana, concentrando el poder en las cúpulas partidarias», advirtió un analista político.
Entre las críticas, se señala que la no realización de primarias podría aumentar el descontento entre las bases de los partidos y reducir la competencia interna, lo que podría llevar a la selección de candidatos menos representativos. «Es fundamental que la ciudadanía tenga un rol activo en la selección de sus representantes, y esta ley limita esa posibilidad,» comentó un dirigente opositor.
Con esta decisión, Bolivia se encamina hacia las elecciones de 2025 bajo un nuevo marco normativo que, aunque busca adaptarse a las circunstancias, ha generado un intenso debate sobre su impacto en la calidad de la democracia.





