En un acto histórico, Javier Milei asumió la presidencia de la República Argentina en una ceremonia que dejó notables cambios en la Asamblea Legislativa. La presidenta saliente, Cristina Kirchner, lideró la asamblea en la que Milei prestó juramento, recibió la banda presidencial y el bastón de manos de Alberto Fernández. Posteriormente, Victoria Villarruel juró como vicepresidenta, consolidando la transición de poder.
El evento comenzó a las 11:20 de la mañana con la entonación del himno nacional, seguido por la lectura de las nóminas de comisiones a cargo de la ex mandataria. Entre los legisladores, se hizo evidente el respaldo a Milei con ovaciones y cánticos por la «libertad». Tras una pausa en la sesión, el líder libertario llegó al Congreso a las 11:40, siendo recibido por Cristina Kirchner.
Alberto Fernández ingresó al recinto para realizar la entrega de los atributos presidenciales a Milei. En un momento destacado, la ex vicepresidenta se acercó con una sonrisa cómplice al nuevo presidente, generando risas y complicidad entre ambos.
Tras la ceremonia, Javier Milei dirigió un discurso desde las escalinatas del Congreso, rodeado de ciudadanos y líderes internacionales. En su mensaje, abordó los desafíos económicos heredados, destacando una «inflación anual de 15 mil por ciento» y anunciando un ajuste focalizado en el Estado. Subrayó la necesidad de reconstruir Argentina tras años de declive económico.
En el segundo segmento del discurso, Milei abordó la seguridad y la vida en comunidad. Describió la situación actual como un «baño de sangre» y prometió poner fin al «siga-siga» de los delincuentes, abordando las preocupaciones de los ciudadanos respecto a la creciente violencia y el avance del narcotráfico en las calles argentinas.





