En un trámite de 24 horas, el Juzgado Primero de Instrucción Penal Anticorrupción de La Paz, dirigido por Eddy Junior Flores, autorizó la salida de Harold Lora, empresario acusado de estafa múltiple, para inspeccionar seis obras en ejecución. La resolución judicial, emitida el 14 de agosto, dispuso que Lora fuera trasladado desde la cárcel de San Pedro el 16 de agosto a las 08:30.
Lora enfrenta tres procesos penales. El primero, por el cual fue enviado a prisión preventiva el 29 de mayo, está relacionado con la construcción de 18 edificios en La Paz, de los cuales entregó pocas propiedades a los compradores. Posteriormente, el juez ordenó una segunda detención preventiva por otra denuncia de estafa y una tercera por legitimación de ganancias ilícitas.
El documento judicial autorizó a Lora a trasladarse a los edificios Youths Buildings y Youths Buildings 2, en Sopocachi y Bajo Següencoma respectivamente; Loritas 7 y Loritas 8, en Gramadal y Plaza Villarroel; Loritas 10, en Calacoto; y la Torre Loritas en Obrajes. Estas inspecciones se realizaron bajo estricta vigilancia del centro penitenciario.
Juan Carlos Limpias, director nacional de Régimen Penitenciario, aseguró que el traslado de Lora fue realizado en cumplimiento de la orden judicial. «Toda actuación de Régimen Penitenciario es emanada por la autoridad judicial. Nosotros solo hemos cumplido con lo dispuesto por el juez», afirmó Limpias, deslindando responsabilidades sobre la decisión de permitir la salida de Lora.
Sin embargo, esta postura contrasta con una situación previa en la que Régimen Penitenciario se opuso al traslado del gobernador Luis Fernando Camacho a Santa Cruz para asistir a una audiencia judicial, alegando falta de condiciones para cumplir con la orden del juez.
Además, se denunció un altercado entre Lora y un trabajador durante las inspecciones, que fue minimizado por Limpias, quien lo describió como un «cruce de palabras» y no una agresión. También se justificó la ausencia de esposas en Lora durante la firma de documentos, señalando que se actuó de acuerdo a protocolos penitenciarios. «Según el protocolo, las manillas se retiran durante las audiencias para la firma de documentos», explicó Limpias.





