Los cultivos de la hoja de coca y su creciente «venta libre» están generando un marcado descenso en su precio en Bolivia, lo que ha llevado a los productores a enfrentar dificultades económicas. Antes, el «taque» de coca, con unas 50 libras, valía alrededor de 2.500 bolivianos, pero ahora apenas alcanza los 1.500 bolivianos, lo que ha afectado significativamente los ingresos de los cocaleros legales.
Edwin Cornejo, dirigente de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), señaló que «en la actualidad ya no da (no alcanza)» y que la situación ha llevado a muchos productores a buscar trabajo en la minería aurífera para complementar sus ingresos.
La región de Los Yungas en el departamento de La Paz y el trópico de Cochabamba son las únicas áreas reconocidas por la ley boliviana para el comercio de la hoja de coca, que se utiliza principalmente para la medicina, rituales y el «acullico» o masticado como suplemento alimenticio.
El descenso en el precio se atribuye a varios factores, incluyendo la ampliación de los cultivos legales, la entrada de coca peruana y la plantación excedentaria, incluso en áreas protegidas.
El dirigente de Adepcoca señaló que la autorización del Gobierno para el funcionamiento de algunos «mercados informales» ha aumentado la «venta libre» de coca, lo que ha afectado aún más a los productores tradicionales.
Un estudio de Adepcoca determinó que el costo de producción de una libra de hoja de coca es de 19,74 bolivianos, pero en muchos casos, la ganancia es mínima y apenas cubre lo necesario para los productores.





