El Gobierno cerró filas este martes ante el intento de un sector de panificadores de incrementar el precio del pan de batalla a 80 centavos. En una declaración conjunta, autoridades nacionales y municipales afirmaron que el precio oficial de 50 centavos “se mantiene y se hará cumplir”, mientras se preparan operativos de control en La Paz y El Alto.
El viceministro de Comercio y Logística, Gustavo Serrano, aseguró que el Estado no permitirá la especulación con un producto básico. “El precio y el peso del pan no se tocan. Eso está garantizado”, enfatizó, anunciando inspecciones inmediatas en diferentes hornos y puntos de venta.
Desde El Alto, la vocera municipal Beatriz Segarrundo pidió a los panificadores de base “no dejarse arrastrar por malos dirigentes”, en referencia al sector federado que anunció unilateralmente la posibilidad de elevar el precio. “La población no puede ser afectada por presiones internas”, añadió.
En La Paz, el alcalde Iván Arias respaldó la posición del Gobierno central y recordó que el pan de batalla mantiene un costo oficial de 50 centavos. “Vamos a hacer controles conjuntos para que nadie suba el precio por encima de lo establecido”, declaró.
El anuncio se produjo luego de que dirigentes panificadores manifestaran su intención de ajustar el precio para enfrentar el incremento de los costos de producción, una medida que generó rechazo inmediato en consumidores y autoridades.
Serrano insistió en que cualquier modificación debe ser analizada de manera técnica y concertada, no impuesta. “No vamos a permitir que se juegue con la economía de las familias”, afirmó, señalando que se reforzará la coordinación con municipios y organizaciones sociales.
Los gobiernos municipales de La Paz y El Alto confirmaron que las brigadas de control empezarán esta misma semana, revisando no solo precios sino también el peso del pan, otro punto que ha sido motivo de quejas frecuentes entre los consumidores.
Mientras tanto, el sector panificador enfrenta una división interna: mientras las bases piden diálogo, algunos dirigentes mantienen la amenaza de subir el precio. Autoridades recalcaron que cualquier intento de incremento será sancionado. “El pan seguirá costando 50 centavos. Punto”, sentenció Serrano.





