La diputada Luciana Campero ha denunciado públicamente al presidente Luis Arce por presuntamente pretender firmar un contrato con la empresa china Hong Kong CBC, la cual, según sus investigaciones, no tendría respaldo financiero ni registro adecuado. Según la legisladora, este acuerdo permitiría la explotación del litio boliviano en condiciones desfavorables para el país.
«Hemos realizado serias observaciones al contrato y no tiene nada de bueno para Bolivia«, declaró Campero, advirtiendo que la empresa en cuestión se estableció en Bolivia hace menos de dos años con un capital de apenas 10.000 dólares. «Cada acción cuesta un dólar, lo que no justifica entregarle un contrato tan importante», agregó.
La diputada explicó que Hong Kong CBC está conformada por dos empresas: Hong Kong Brand Ancastel, que posee 6.600 acciones, y Hong Kong Brunt Alcatel, una firma dedicada a la fabricación de baterías de sodio. «En el contrato no se menciona nada sobre el sodio, lo que indica que podrían llevárselo sin ninguna regulación», alertó.
Campero también acusó a la empresa de tener antecedentes de corrupción a nivel internacional, señalando que ha sido denunciada en Estados Unidos por genocidio, conspiración y corrupción. «Se descubrió que 28 millones de dólares de ganancias fueron desviados a empresas socias en un esquema similar al de Bolivia», detalló.
Además, la legisladora afirmó que la primera accionista mayoritaria en Bolivia es una empresa fantasma, pues «no existe registro de sus operaciones ni en Bolivia, ni en China, ni en ningún otro país».
«Con los antecedentes del Congo, suponemos que intentan replicar el mismo esquema en Bolivia«, advirtió Campero, enfatizando que este contrato podría resultar nulo y perjudicial para el país.
Para frenar la firma del contrato, la diputada anunció que se ha presentado un memorial solicitando la suspensión de su tratamiento en la Cámara de Diputados. «Debemos proteger nuestros recursos estratégicos y no permitir acuerdos oscuros que benefician a intereses externos», concluyó.





