La jornada de este miércoles marcó un quiebre político en Bolivia: el expresidente Luis Arce Catacora fue aprehendido en plena zona de Sopocachi y trasladado a la FELCC, en el marco de una investigación por presunta corrupción vinculada al Fondo de Desarrollo Indígena. Testigos relataron que el exmandatario fue introducido en un minibús sin placas y con vidrios polarizados. “Simplemente lo han agarrado y lo han subido a un minibús”, denunció su exministra María Nela Prada.
Prada cuestionó la legalidad del operativo, asegurando que Arce no fue notificado ni convocado a declarar, pese a que el proceso se remonta a cuando fue ministro de Economía durante el Gobierno de Evo Morales. “Se ha cometido un abuso por completo”, afirmó, recordando que a un expresidente le corresponde un juicio de responsabilidades.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó la aprehensión del exmandatario y lo calificó como “principal responsable del millonario daño económico” detectado en el Fondo Indígena. Según explicó, Arce presidía el directorio de la entidad en la época en que se autorizaron transferencias de recursos a cuentas particulares, proyectos fantasma y obras inconclusas. “Se han hecho traspasos de dinero a cuentas particulares y se financiaron proyectos a medias”, sostuvo.
Oviedo detalló que Arce es investigado por cinco delitos: favorecimiento al enriquecimiento ilícito, resoluciones contrarias a la Constitución, incumplimiento de deberes, uso indebido de influencias y conducta antieconómica. El daño inicial asciende a Bs 360 millones, aunque el Gobierno advirtió que, con nuevas pericias, el perjuicio podría superar los 700 millones de dólares. “Vamos a perseguir a los autores del descalabro económico”, remarcó el ministro.
El vicepresidente Edmand Lara celebró la aprehensión y aseguró que el Gobierno está cumpliendo su promesa de combatir la corrupción. “Luis Arce va a ser el primero en entrar preso, y estamos cumpliendo”, declaró en un video, afirmando que todos los responsables “van a devolver hasta el último centavo”.
El abogado Eduardo León, uno de los denunciantes del caso, indicó que Arce debió fiscalizar y auditar los recursos del Fondo Indígena cuando era ministro. “Él ha promovido aquello”, dijo, anunciando que pedirá la detención preventiva del exmandatario por seis meses. Recordó que el escándalo del Fondo Indígena estalló hace una década, cuando la Contraloría reveló proyectos fantasma, obras inconclusas y desvíos millonarios.
La reciente aprehensión ocurre una semana después de que la exdiputada Lidia Patty fuera enviada al penal por estar implicada en al menos ocho proyectos del mismo fondo. La Fiscalía anticipó que la investigación se ampliará a otros exfuncionarios y beneficiarios de los recursos desviados.
Arce, cuyo mandato concluyó hace un mes, había declarado que no dejaría el país y retomaría su labor académica. Hoy, su situación se ha convertido en el episodio judicial y político más explosivo desde el escándalo que golpeó al MAS en 2015.





