La Paz atraviesa una de las etapas más críticas de los últimos años. Los bloqueos, las movilizaciones y la creciente paralización de actividades están golpeando el abastecimiento, el transporte, la atención médica y la economía familiar, generando preocupación en miles de hogares que enfrentan dificultades cada vez mayores para acceder a productos y servicios básicos.
Frente a este escenario, el alcalde municipal y la Asamblea de la Paceñidad realizaron un llamado urgente al diálogo y a la pacificación del país. Durante una conferencia de prensa, la autoridad edil aseguró que la crisis ya dejó de ser una disputa política para convertirse en un problema humanitario. “Hoy no hablo solamente como alcalde. Hablo a nombre de la madre que fue al mercado con 100 bolivianos y volvió con una bolsa casi vacía y lágrimas en los ojos”, expresó visiblemente preocupado.
La autoridad recordó que el pasado 27 de mayo la Asamblea de la Paceñidad remitió una solicitud formal de reunión al presidente del Estado con el objetivo de presentar propuestas destinadas a aliviar la situación de la población. En la misiva se enfatiza que “por encima de cualquier diferencia política, hoy debe estar la vida y el sufrimiento de la población”, destacando la necesidad de medidas humanitarias inmediatas.
Sin embargo, hasta la fecha no se concretó dicho encuentro. Pese a ello, las mesas de trabajo continúan insistiendo en la apertura de espacios de concertación tanto con el Gobierno como con los sectores movilizados. “No estamos del lado del Gobierno ni del lado de los movilizados. Estamos del lado de La Paz y de su gente”, afirmó el alcalde, marcando distancia de cualquier posición partidaria.
Uno de los momentos más contundentes de su intervención fue cuando alertó sobre el riesgo de una escalada de violencia. “Ninguna causa, ninguna diferencia y ningún conflicto puede poner en riesgo una sola vida humana”, sostuvo, tras manifestar su preocupación por discursos que hablan de posibles enfrentamientos y consecuencias fatales si la crisis continúa profundizándose.
La Asamblea de la Paceñidad también anunció el envío de cartas a dirigentes y organizaciones movilizadas para solicitar reuniones directas. El objetivo es exponer el impacto real que los bloqueos están teniendo sobre niños, adultos mayores, personas con discapacidad, trabajadores y familias enteras que enfrentan dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y atención médica.
Además, se informó que se remitieron comunicaciones a organismos internacionales y representaciones diplomáticas acreditadas en Bolivia para solicitar acompañamiento a iniciativas orientadas a proteger los derechos humanos y promover soluciones pacíficas. Diversos organismos internacionales han advertido en conflictos similares que las restricciones prolongadas al abastecimiento pueden derivar en emergencias humanitarias y sanitarias para la población civil.
Al cierre de la jornada, la Asamblea de la Paceñidad reiteró su convocatoria a la unidad ciudadana y a la defensa pacífica de los derechos fundamentales. “Tenemos derecho a la salud, a la alimentación, a la educación, al trabajo y a vivir en paz. Hoy La Paz pide ser escuchada. Hoy La Paz pide diálogo. Hoy La Paz pide que se piense primero en la vida”, concluyó la autoridad municipal en un mensaje que refleja la creciente preocupación de una ciudad que busca evitar que la crisis se convierta en una tragedia irreversible.





