Cinco policías resultaron heridos la mañana de este lunes tras ser emboscados mientras realizaban tareas de desbloqueo en la ruta hacia el occidente del país. El ataque se produjo en el kilómetro 70 de la carretera, en inmediaciones de Sipe Sipe, cuando los efectivos perseguían a manifestantes que se replegaban hacia los cerros.
Según reportes preliminares, los uniformados fueron alcanzados por una explosión de dinamita y posteriormente agredidos con piedras. Aunque todavía no se ha emitido un informe oficial sobre su estado de salud, se confirmó que al menos dos de ellos fueron trasladados de urgencia a la Caja Nacional de Salud.
La emboscada ocurrió horas después de que la Policía Boliviana iniciara el “desbloqueo progresivo” de la vía, en cumplimiento de las órdenes del Gobierno para restablecer la circulación vehicular. Durante las primeras acciones en Sipe Sipe, no se habían reportado enfrentamientos, hasta el momento del ataque.
“Lamentamos profundamente esta emboscada cobarde contra nuestros efectivos, que solo cumplían con su deber de garantizar el libre tránsito”, declaró un jefe policial bajo condición de anonimato. Agregó que se investigan las circunstancias del hecho y se buscará identificar a los autores.
En imágenes difundidas por medios locales se observa a los policías heridos siendo auxiliados por sus compañeros en plena carretera. Algunos de ellos presentaban heridas visibles en la cabeza y el rostro, presuntamente por el impacto de piedras lanzadas desde zonas elevadas.
La situación en el tramo Cochabamba-Oruro continúa tensa. Aunque varios puntos fueron despejados en las últimas horas, persisten focos de bloqueo intermitente liderados por sectores afines al expresidente Evo Morales, quien ha sido acusado por el Gobierno de promover estas medidas de presión.
“Estamos enfrentando no solo protestas, sino acciones violentas que ponen en riesgo la vida de nuestros efectivos y de los propios ciudadanos”, advirtió otra fuente policial. Las autoridades no descartan reforzar la presencia de efectivos en la zona.
El Ministerio de Gobierno aún no emitió un pronunciamiento oficial sobre el hecho, pero se espera una evaluación del operativo y posibles medidas legales contra quienes resulten responsables de la emboscada. La población permanece alerta ante el posible recrudecimiento del conflicto.





