El vicepresidente Edmand Lara elevó este fin de semana el tono de la crisis política al respaldar abiertamente las movilizaciones contra el Decreto Supremo 5503, que eliminó la subvención a los combustibles, y lanzar una advertencia directa al Ejecutivo: “los tiranos van a caer”.
El pronunciamiento se dio a través de un video difundido en TikTok, donde Lara llamó a los sectores movilizados a “no rendirse ni bajar la guardia”, en alusión a las protestas impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB). “Son momentos duros, pero los tiranos al final van a caer en el mismo pozo que están cavando”, afirmó el vicepresidente, hoy declarado opositor del Gobierno.
Lara acusó al Ejecutivo de “ponerse del lado de los ricos” y calificó la norma como un “decreto del hambre, del desempleo y de la desesperanza”, al advertir que el retiro de la subvención golpea directamente el bolsillo de la población. “Ahí estoy yo para defenderlos, para estar al lado del pueblo”, aseguró.
El vicepresidente insistió en que las protestas abrirán un nuevo escenario político y pidió fortaleza a los manifestantes. “Sabíamos que no iba a ser fácil, que los corruptos iban a resistir, pero los días de los tiranos están contados”, reiteró en su mensaje, que rápidamente se viralizó en redes sociales.
La relación entre Lara y el presidente Rodrigo Paz atraviesa su momento más crítico desde la victoria electoral de octubre. En los últimos días, el vicepresidente se declaró en “oposición constructiva”, acusó de corrupción al mandatario y arremetió contra ministros, a quienes responsabilizó de la convulsión social generada por el decreto.
Además, Lara denunció presuntos acuerdos irregulares en el Legislativo para la aprobación de créditos, aunque no presentó pruebas, lo que derivó en advertencias de procesos penales por parte de las cámaras de Diputados y Senadores, que exigieron una retractación pública.
Mientras tanto, la COB volvió a marchar en La Paz, aunque con menor convocatoria que en jornadas previas, y concentró a sus bases en la sede de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, donde se evalúa la continuidad de las medidas de presión.
El conflicto se mantiene abierto. La COB condiciona cualquier diálogo a la anulación del DS 5503, que elevó el precio de la gasolina en 86 % y del diésel en 162 %, mientras el Gobierno defiende la medida, asegura un ahorro estatal de 10 millones de dólares diarios y sostiene que el retiro de la subvención permitió normalizar el abastecimiento de combustibles tras más de un año de escasez.




