En un tenso encuentro en la Casa Blanca, Donald Trump rechazó negociar con Volodímir Zelenski y lo acusó de haberle faltado el respeto a Estados Unidos. Tras la reunión, el mandatario estadounidense declaró que su homólogo ucraniano “puede volver cuando esté listo para la paz”.
El intercambio se tornó hostil cuando Trump advirtió a Zelenski que no tiene las cartas a su favor en la guerra contra Rusia y lo acusó de intentar imponer condiciones. “No estás en posición de dictarnos lo que vamos a sentir. Nos sentimos muy bien, muy fuertes. Tú te has permitido estar en una mala posición”, le espetó.
El vicepresidente J.D. Vance respaldó a Trump, criticando la actitud de Zelenski: «Es una falta de respeto que vengas al Despacho Oval a intentar debatir esto ante los medios estadounidenses». Además, lo cuestionó sobre la crisis de reclutamiento en Ucrania y lo acusó de realizar «tours propagandísticos» en su país.
Zelenski intentó responder con calma, recordando que “todo el mundo tiene problemas durante la guerra”, pero sus comentarios sobre la seguridad global enfurecieron a Trump. “No nos digas lo que vamos a sentir. Estamos tratando de solucionar un problema, no nos digas lo que vamos a sentir”, insistió el presidente de EE.UU.
Ante la tensión, Zelenski optó por el silencio y abandonó la Casa Blanca sin responder preguntas sobre el acuerdo de minerales que ambos líderes tenían previsto firmar. El pacto contemplaba que Ucrania ceda el 50% de los ingresos de sus recursos naturales a EE.UU., pero su firma quedó en suspenso.
Trump defendió su postura alegando que busca la paz, no la ventaja de ningún bando. «Estoy aquí como mediador entre dos partes que han sido muy hostiles. No quiero dar ventajas, quiero PAZ», declaró. No obstante, evitó comprometerse con un nuevo paquete de ayuda militar a Kiev y tampoco garantizó respaldo a una futura presencia europea en Ucrania.
Zelenski insistió en que su país necesita garantías de seguridad, pero admitió que sin el respaldo de EE.UU., Europa no podrá ofrecer una defensa efectiva. «Sabemos que Francia y Reino Unido nos apoyan, pero sin EE.UU. no podrán darnos la fortaleza que necesitamos», subrayó.
Al final del encuentro, Trump dejó claro que su prioridad es cerrar un acuerdo antes de discutir la seguridad de Ucrania. “No se preocupen por la seguridad ahora mismo. Primero hay que llegar a un acuerdo”, enfatizó, marcando distancia con los reclamos de Kiev y dejando en el aire el futuro de la relación bilateral.





