La exsenadora Simona Quispe recuperó su libertad este viernes después de permanecer aprehendida en instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz, en un caso que generó controversia y denuncias de presuntas irregularidades durante su captura. Tras abandonar las dependencias policiales, la exlegisladora afirmó ser inocente de las acusaciones en su contra y aseguró que fue víctima de un procedimiento ilegal.
La exautoridad sostuvo que su aprehensión se produjo en circunstancias que aún deben ser esclarecidas por las instancias correspondientes. Según su versión, fue interceptada por personas de civil que no se identificaron ni exhibieron documentación que justificara su detención, situación que calificó como un “secuestro”.
“Soy inocente y voy a demostrarlo. Lo que ocurrió conmigo fue un secuestro realizado por civiles”, declaró Quispe al recuperar su libertad, reiterando las denuncias realizadas previamente por sus familiares, quienes cuestionaron la legalidad del operativo ejecutado en la ciudad de La Paz.
La exsenadora fue trasladada a dependencias de la FELCC en medio de un contexto marcado por las movilizaciones y protestas que se desarrollan en La Paz y El Alto. Su aprehensión provocó reacciones de sectores afines al evismo, que denunciaron una supuesta persecución política contra dirigentes y exautoridades vinculadas a ese bloque.
Durante las horas que permaneció bajo custodia policial, familiares y allegados se concentraron en inmediaciones de la FELCC para exigir información sobre su situación jurídica y garantizar el respeto al debido proceso. También denunciaron restricciones para acceder a la defensa legal de la exparlamentaria.
“Nunca nos mostraron una orden de aprehensión y durante varias horas no supimos exactamente cuál era su situación”, señalaron sus familiares, quienes acompañaron las gestiones para lograr su liberación.
Hasta el momento, las autoridades no difundieron detalles oficiales sobre las razones que motivaron la aprehensión ni sobre el estado procesal de la investigación. Sin embargo, el caso ha reavivado el debate sobre los procedimientos de captura y las garantías constitucionales en medio de la crisis política y social que atraviesa el país.
La liberación de Simona Quispe se produce en un escenario de alta tensión nacional, marcado por bloqueos, protestas y una creciente confrontación política. Mientras la exsenadora insiste en que demostrará su inocencia, distintos sectores demandan que las investigaciones se desarrollen con transparencia y pleno respeto a los derechos fundamentales de todas las partes involucradas.




