La tensión por el precio del pan escaló este jueves en La Paz luego de que el sector panificador anunciara que no habrá producción hasta que el alcalde Iván Arias ofrezca una disculpa pública y convoque a una reunión urgente. La medida dejó en vilo a miles de consumidores y profundizó el conflicto por el nuevo precio del pan.
El detonante fue la propuesta del alcalde paceño de fijar el pan a Bs 0,70, una cifra que, según los dirigentes panificadores, contradice el acuerdo firmado horas antes con autoridades nacionales. “La propuesta del alcalde va en contra del consenso alcanzado y representa una falta de respeto hacia nuestro sector”, señaló el representante panificador, Fernando Chambi,.
Los panificadores recalcaron que el precio fijado oficialmente es de Bs 0,80 por unidad sin subvención, resultado de una negociación que buscó equilibrar costos y garantizar la sostenibilidad del rubro. “El acuerdo es claro: el pan cuesta 0,80, no 0,70. No vamos a retroceder”, afirmaron.
El malestar del sector se hizo evidente cuando sus dirigentes denunciaron que las declaraciones de Arias desinforman a la población y generan incertidumbre. “No vamos a permitir que se juegue con la economía del panificador ni con la del pueblo”, expresaron, apuntando directamente a la autoridad municipal.
En varias zonas de La Paz, vecinos reportaron una disminución en la oferta de pan desde primeras horas del día, lo que anticipa un posible desabastecimiento si el conflicto no se resuelve en las próximas horas. Los panificadores sostienen que la postura del alcalde pone en riesgo la estabilidad lograda tras arduas negociaciones.
La dirigencia también remarcó que la eliminación de la subvención estatal implica un reordenamiento profundo del sector y que cualquier intento de alterar el precio acordado afecta su sostenibilidad. “Sin subvención, 0,80 es el mínimo para trabajar sin pérdidas”, advirtieron.
Desde el municipio, allegados a Arias adelantaron que se evalúa emitir una posición oficial, aunque evitaron confirmar si habrá o no disculpa pública. El alcalde no se pronunció directamente sobre las protestas del sector en las últimas horas.
La tensión continúa creciendo mientras la ciudad espera una salida inmediata. Los panificadores aseguran que el diálogo está abierto, pero solo después de una disculpa formal del alcalde, condición que se ha convertido en el punto inflexible del conflicto.





