En un audio exclusivo difundido por el programa televisivo paraguayo «Santo y Seña» este domingo, Sebastián Marset rompió el silencio para defender a su esposa, acusada de varios delitos, y criticar duramente a las autoridades paraguayas. «Espero que salga la verdad, se ha perseguido todo este tiempo a una persona inocente solo por ser mi mujer», afirmó Marset.
Marset enfatizó la inocencia de su esposa y expresó su confianza en que sus abogados demostrarán la falsedad de las imputaciones. «Espero que con los abogados se pueda demostrar la falsedad de los delitos por los que la quieren imputar. Ella no es una delincuente, los delincuentes son los paraguayos que manejan ese caso», dijo Marset.
Marset se comprometió a tomar medidas legales contra las autoridades involucradas. «Esa estrategia se les va a caer muy pronto. Me encargaré con mis abogados de que mínimo destituyan de su cargo a la jueza y al fiscal. Deberían pagar cárcel por todos los daños que han ocasionado a mi mujer y mis hijos», señaló con firmeza.
También abordó las preguntas sobre por qué su esposa no asume los cargos en su contra. «Ella no tiene cargos que asumir. Hay varios procesados en esa causa que están en la cárcel sin haber cometido ningún delito, solo por conocerme», aclaró Marset.
Sobre la entrega voluntaria de su esposa en España, Marset desmintió las versiones oficiales. «Ella decidió irse a entregar a España para resolver su problema. La policía no hizo nada. Me río de los farsantes que salen en la televisión diciendo que gracias al trabajo de la policía se logró detener a mi mujer», afirmó.
Marset también puso en duda la efectividad de las autoridades en el caso. «Que respondan cómo llegó el Shadwai con su propio pasaporte y se fue a España», cuestionó Marset, poniendo en evidencia las fallas en la seguridad y control migratorio.
Por último, Marset pidió disculpas públicas a su esposa y a sus familias por la situación que están viviendo. «Le pido perdón en público a mi mujer por tener que pasar por todo esto, y perdón a toda su familia y la mía. Confío en Dios que todo se pondrá en su lugar y se resolverá de la mejor manera, es en la única justicia que creo», concluyó Marset.





