El Ejército de Bolivia restauró su emblema histórico, marcando un regreso a la simbología tradicional que lo identifica desde los inicios de la patria. La modificación fue anunciada a través de la página oficial de Facebook de la institución, donde se aprecia la estrella coronada por ramas de olivo, la tricolor nacional y el lema “Ejército de Bolivia. Forjadores de la Patria”.
El cambio representa un retorno al diseño original, eliminado en 2010 durante el gobierno de Evo Morales, cuando el emblema fue reemplazado por la Wiphala, la flor de patujú, la kantuta y otros símbolos, además de incorporar el lema “Patria o mu3rt3, venceremos”.
Autoridades militares destacaron que esta restauración busca reforzar la identidad histórica del Ejército y consolidar los símbolos que representan unidad, disciplina y compromiso con la nación. “El emblema histórico identifica a todos los bolivianos y refleja la tradición militar que nos forjó como patria”, señalaron.
El cambio también generó reacciones en sectores políticos y sociales, algunos celebrando la recuperación del símbolo histórico, mientras otros criticaron la exclusión de la Wiphala, símbolo representativo de los pueblos originarios de Bolivia.
El presidente Rodrigo Paz se pronunció sobre la modificación, aclarando que “la Wiphala no es un escudo, es otro tipo de simbología y el escudo histórico está con nosotros desde el principio de la patria”, destacando que la decisión no busca dividir ni confrontar a la población.
Militares subrayaron que el emblema restaurado mantendrá su presencia en uniformes, banderas y documentos oficiales, reafirmando su función como símbolo de identidad y respeto institucional dentro de la Fuerzas Armadas.
Analistas políticos interpretan la medida como un intento de reforzar la continuidad histórica del Ejército, diferenciando su rol institucional de cualquier simbología política o partidaria que haya sido incorporada en administraciones anteriores.
Con la recuperación del emblema original, el Ejército de Bolivia busca reafirmar sus valores y tradiciones, consolidando una identidad nacional que combina historia, disciplina y patriotismo, mientras se mantiene un canal abierto al diálogo con todos los sectores del país.





