En plena carrera electoral rumbo a la segunda vuelta del 19 de octubre, el candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Rodrigo Paz, salió al paso de las críticas de Jorge “Tuto” Quiroga, quien lo acusó de desconocer las cifras oficiales de la deuda externa y de usar un lenguaje inapropiado en su discurso.
La polémica comenzó cuando Paz declaró en Warisata que Bolivia debía “40 mil millones de dólares” y que, de llegar a la presidencia, tendría que negociar con los “gringos”. Sus palabras desataron una ola de cuestionamientos, principalmente desde la campaña de Quiroga, que vio en esa declaración una señal de desinformación peligrosa en un aspirante presidencial.
“El candidato Paz dijo que la deuda externa era de 40 mil millones de dólares y que iba a ir a hablar con unos gringos… no puede ser. La deuda real es de 13.770 millones de dólares y cero con Estados Unidos”, reprochó Quiroga, visiblemente molesto, y atribuyó el error a un “alarmante desconocimiento” o a un mal asesoramiento técnico en el equipo de su rival.
Este domingo, a través de sus redes sociales, Paz respondió directamente a Tuto. En un extenso mensaje, reconoció la existencia de “deudas económicas y sociales” que arrastra el país, pero defendió tanto el espíritu como la forma de sus declaraciones. “Estimado Tuto Quiroga, nuestros equipos técnicos, al igual que todos los bolivianos, somos plenamente conscientes de nuestras deudas del pasado, tanto económicas como sociales”, escribió.
Sobre el uso de la palabra “gringo”, que fue blanco de críticas, Paz aclaró que se trataba de un término propio del habla popular. “Tal vez lo que no entiendes es que, en el campo popular, el concepto ‘gringo’ se refiere en líneas generales a los extranjeros, ya sean norteamericanos, europeos o de otros lugares”, explicó, sugiriendo que su intención fue reflejar la forma en que la gente se expresa cotidianamente.
El candidato del PDC, quien percibe sueldos del estado durante 20 años y no renunció a su cargo de senador para postularse como candidato, aprovechó su mensaje para reafirmar su compromiso con la renovación política, marcando distancia con los «viejos liderazgos». “Bolivia tiene muchas deudas y una de ellas es el derecho a la renovación. Nuestro país busca a alguien que entienda a todos, entienda su léxico y entienda sus necesidades. Para así poder darle soluciones con gobernabilidad”, afirmó.
Mientras Quiroga busca consolidar su perfil como el candidato de la experiencia técnica y la claridad económica, Paz refuerza un discurso popular improvisado que conecta con los sectores sociales cansados de la política tradicional. El choque entre ambos perfila un duelo de visión técnica versus lenguaje improvisado en la recta decisiva hacia el balotaje.




