La celebración de rituales de agradecimiento a la Pachamama en La Cumbre, seguida de la quema de «mesas» con madera, hojas de coca, fetos de llama disecados, dulces y frutas, dejó detrás de sí una huella de 3,1 toneladas de residuos, entre los cuales se encontraban botellas de vidrio, bolsas de un solo uso, latas de aluminio y restos de comida, informó la alcaldía de La Paz.
El director de Prevención y Control Ambiental de la Secretaría Municipal de Gestión Ambiental y Recursos Renovables, Marco Martínez, destacó que se implementó un operativo de limpieza en La Cumbre, donde se reunieron las personas para realizar ofrendas y rituales en agradecimiento a la Madre Tierra. Martínez explicó: «Se cuantificó 3,1 toneladas de residuos, entre ellos botellas de vidrio y bolsas de un solo uso, además de latas de aluminio, restos de comida, entre otros».
Según el funcionario municipal estos residuos fueron trasladados al relleno sanitario de Sak’a Churo, donde se cuenta con una planta de separación de residuos. Los vidrios y plásticos serán reciclados, mientras que los residuos orgánicos se depositarán en el relleno sanitario.
El secretario municipal de Gestión Ambiental y Energías Renovables, Eduardo Galindo, resaltó la importancia de respetar el cuidado del medioambiente durante estos rituales. Galindo hizo un llamado a la reflexión, señalando que, aunque se respeta la cultura y la tradición, es fundamental que las personas sean responsables con los desechos que generan después de estos rituales culturales.
Galindo también destacó la venta extendida de elementos para la elaboración de las «mesas» en toda la ciudad y enfatizó la necesidad de ser responsables con los residuos que se generan en este proceso.
La celebración de estas prácticas culturales es importante en la región, pero plantean preguntas sobre el impacto ambiental de estas actividades y destaca la necesidad de una mayor conciencia sobre la contaminación del medioambiente.





