Las calles de La Paz se vieron envueltas en detonaciones de petardos y dinamita durante las protestas lideradas por mineros cooperativistas que bloquearon el transporte público exigiendo al gobierno nuevas áreas de explotación de oro, entre otras demandas. La Policía ha arrestado a siete personas en conexión con estos disturbios.
En el norte del departamento de La Paz, la actividad minera de oro, tanto a pequeña como a gran escala, ha experimentado un aumento significativo, según Jan Souverein, representante en Bolivia de la Fundación Friedrich Ebert. La intensificación de esta actividad ha generado tensiones y protestas por parte de la Federación Regional de Cooperativas Mineras Auríferas de La Paz (Fecoman), que lidera las manifestaciones.
La Fecoman presenta tres demandas clave, incluyendo la solicitud de un proyecto de ley con un impuesto único del 4,8% para la comercialización del oro, la aprobación de todas las concesiones en proceso y el reconocimiento de su personería jurídica como federación. Estas demandas reflejan las tensiones entre el sector minero y el gobierno en relación con los beneficios fiscales y la regulación de la industria.
En 2022, las exportaciones de oro en bruto desde Bolivia superaron los 3.000 millones de dólares, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas. A pesar de esta significativa contribución a las exportaciones, Souverein destaca que el sector aurífero es uno de los menos gravados fiscalmente en el país. La disputa subraya las complejidades económicas y fiscales en torno a la explotación de recursos naturales en Bolivia.





