En un giro histórico en la política exterior boliviana, el Gobierno del presidente Rodrigo Paz aprobó la licencia de operaciones para Starlink, el servicio de internet satelital de Elon Musk, como parte de los nuevos acuerdos que consolidan el acercamiento con Estados Unidos, tras 17 años de distanciamiento diplomático. “El presidente Paz anunció que aprobará una licencia para que Starlink opere en Bolivia, brindando conexión accesible, rápida y confiable en todos los rincones del país”, informó la Embajada de Estados Unidos en Bolivia mediante un comunicado oficial.
El anuncio fue hecho durante la visita del vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, quien encabezó la delegación de alto nivel que asistió a la investidura de Paz. La medida, que se enmarca en un nuevo capítulo de cooperación bilateral, también incluye la decisión del Gobierno boliviano de eliminar el requisito de visado para turistas y empresarios estadounidenses, con el fin de incentivar el turismo y la inversión. “Queremos que los estadounidenses viajen, conozcan e inviertan en Bolivia”, expresó Paz en su primera conferencia como mandatario.
Starlink, creada en 2019 como parte de SpaceX, permitirá que miles de comunidades rurales bolivianas accedan a un internet de alta velocidad en zonas donde la cobertura es limitada. Actualmente, el servicio está disponible en casi un centenar de países y se ha convertido en una alternativa clave para cerrar brechas digitales en regiones con baja infraestructura de telecomunicaciones. Analistas destacan que esta aprobación marca un salto tecnológico sin precedentes para Bolivia.
El encuentro entre Paz y Landau también dio lugar a la firma de un acuerdo de “Cielos Abiertos”, que facilitará los vuelos directos entre Bolivia y Estados Unidos, abriendo rutas para el turismo y los negocios. En paralelo, la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional (DFC) y el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIMBANK) expresaron su interés en realizar inversiones estratégicas en el país, especialmente en energía, infraestructura y tecnología.
Asimismo, ambos gobiernos acordaron relanzar el Consejo Bilateral de Comercio e Inversión, con la creación de un “Equipo de Acuerdo Conjunto” para identificar oportunidades de cooperación y desarrollo. “Bolivia vuelve a mirar al mundo con confianza y sin complejos”, afirmó Paz, quien ha reiterado su intención de reconstruir los lazos diplomáticos rotos durante el gobierno de Evo Morales.
Landau, por su parte, anunció la reapertura del American Space en La Paz —cerrado desde hace una década—, prevista para principios de 2026. Este centro estará dedicado a la promoción cultural, enseñanza del idioma inglés y cooperación en seguridad ciudadana, con el objetivo de fortalecer los vínculos educativos y culturales entre ambos países.
La visita de la delegación estadounidense también incluyó la donación de medicamentos y pruebas de diagnóstico para personas con VIH-Sida, por un valor de 700.000 dólares, que beneficiarán a más de 18.000 bolivianos. Según la Embajada, esta es solo la primera etapa de un programa de salud conjunta que busca retomar la cooperación suspendida desde 2008.
Con estos acuerdos, el Gobierno de Rodrigo Paz consolida un viraje diplomático profundo, marcando el fin de una etapa de aislamiento y desconfianza con Washington. “Después de 17 años, Bolivia y Estados Unidos vuelven a darse la mano”, destacó Landau, subrayando que el nuevo liderazgo boliviano “abre una era de diálogo, innovación y oportunidades compartidas”.




