María Corina Machado, líder opositora venezolana, desafía la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que la inhabilita hasta 2036 y confirma su participación en las elecciones presidenciales de este año. Asegura que competirá como candidata del mayor bloque antichavista, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), pese a la decisión del TSJ del pasado viernes.
«Quiera o no quiera Maduro, se va a medir conmigo y lo vamos a derrotar en elecciones presidenciales», expresó Machado ante periodistas, destacando su victoria con el 92,35 % de los votos en las primarias del 22 de octubre, lo que, según ella, le otorga legitimidad para competir.
La líder opositora califica la sentencia del TSJ como un acto de «delincuencia judicial» y afirma que se revertirá. Además, asegura que el chavismo sabe que perderá las votaciones, abogando por una negociación política que permita un cambio pacífico en el Gobierno.
Machado insiste en la necesidad de una «negociación distinta» con el Gobierno, exigiendo que se cumpla la palabra y que el pueblo esté representado en la mesa. Acusa al chavismo de violar los acuerdos suscritos en octubre pasado respecto a las garantías electorales para las presidenciales.
«Nosotros sí creemos que la negociación es una herramienta necesaria para el cambio político y la transición pacífica, pero una negociación distinta», señala la líder opositora, llamando la atención sobre la importancia de una verdadera negociación y no en los tribunales.
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) solicita la reversión de la sentencia del TSJ, considerándola una «violación del debido proceso y del derecho a la defensa». Mientras tanto, el Gobierno sostiene que la inhabilitación de Machado es «cosa juzgada» y no hay debate al respecto.





