Una denuncia de alto calibre político y legal sacude el panorama electoral boliviano. El candidato presidencial Manfred Reyes Villa presentará este martes una queja formal ante la Embajada de Estados Unidos en La Paz contra el empresario Marcelo Claure, a quien acusa de haberle ofrecido un puesto diplomático y una sociedad empresarial a cambio de declinar su candidatura y apoyar a Samuel Doria Medina.
Según los asesores legales de Reyes Villa, Claure, ciudadano norteamericano, habría violado al menos cuatro leyes federales estadounidenses, incluyendo la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA), las leyes sobre conspiración, fraude y el histórico Logan Act, lo que podría derivar en una investigación judicial en EE.UU.
“La oferta de una embajada y una sociedad en EE.UU. no es una simple conversación, es un intento de compra de la voluntad de un candidato para alterar el rumbo electoral de un país”, afirmó un portavoz del equipo jurídico de Reyes Villa. La comunicación entre ambos se habría realizado por vía telefónica y estaría respaldada por información que el equipo considera creíble y verificable.
La denuncia indica que Claure habría prometido a Reyes Villa la Embajada de Bolivia en Washington D.C. y participación en un negocio vinculado al litio, si retiraba su postulación presidencial y apoyaba públicamente a Doria Medina. Este tipo de ofrecimiento, aunque no se concrete, ya constituye una violación de la FCPA, que penaliza incluso la promesa de beneficios a funcionarios o candidatos extranjeros.
Los asesores identifican también la posible violación del Código Penal Federal de EE.UU. (Secciones 371, 1346 y 201) por conspiración y fraude electoral internacional, dado que se buscó influir ilegalmente en una elección presidencial en Bolivia mediante presión económica y política.
“El hecho de que Claure ocupe cargos en empresas que cotizan en bolsa en EE.UU. agrava aún más la situación. Estas acciones pueden ser consideradas como un abuso de influencia desde posiciones corporativas para afectar procesos democráticos ajenos”, aseguró otro miembro del equipo legal.
Asimismo, la denuncia advierte que Claure usurpó funciones diplomáticas al prometer un cargo público —sin autorización del gobierno estadounidense—, lo cual entra en conflicto directo con el Logan Act, una ley que prohíbe a particulares entablar negociaciones políticas con gobiernos o actores extranjeros.
Reyes Villa advirtió que no dejará que el juego político se manche con maniobras ilegales ni pactos oscuros, y exigió a la Embajada de EE.UU. que tome conocimiento de los hechos y active los canales correspondientes para investigar a Marcelo Claure en su calidad de ciudadano norteamericano. “La democracia no se compra ni se negocia por teléfono”, concluyó.





