En plena escalada de presión internacional contra el régimen venezolano, una revelación explosiva sacudió el escenario político: Nicolás Maduro habría intentado negociar su salida del poder con Donald Trump, según publicó este jueves el diario británico The Telegraph. La información surge tras la propia admisión del mandatario estadounidense sobre una llamada que sostuvo con el líder chavista días atrás.
De acuerdo con el medio, Maduro pidió conservar USD 200 millones de su fortuna privada, además de una amnistía total para 100 de sus funcionarios y refugio seguro en un país aliado. Sin embargo, la propuesta fue rechazada de inmediato por Trump, quien según la publicación no está dispuesto a conceder una salida negociada bajo esos términos.
La conversación habría durado apenas 15 minutos, tiempo insuficiente para llegar a algún tipo de acuerdo. “Washington no aceptará amnistía para los responsables del régimen”, señala el informe, citando fuentes cercanas al entorno estadounidense.
Durante la llamada, Maduro habría sugerido como destino de fuga Cuba, con el objetivo de mantenerse cerca de Venezuela. Pero Trump le habría respondido que, si realmente quería abandonar el país, China o Rusia serían opciones más apropiadas.
La filtración llega en un clima de creciente presión internacional. Días atrás, Estados Unidos dio un paso decisivo al designar al Cartel de los Soles como organización terrorista internacional, medida que golpea directamente a la estructura de poder del chavismo.
Trump ha sido enfático en que la salida de Maduro es una prioridad para la seguridad de Estados Unidos. “No es una campaña de presión; creo que va mucho más allá”, declaró recientemente. “Venezuela envía drogas, envía gente que no deberían enviar. Han vaciado sus prisiones y las mandan a nuestro país. Asesinos, narcotraficantes del más alto nivel, pandilleros… eso envían”, afirmó.
El presidente estadounidense aseguró que la operación militar en el Caribe —activa desde hace meses— forma parte de esta estrategia más amplia. A pesar del contacto directo con Maduro, insistió en que su postura no cambiará: la salida del líder chavista debe ser inmediata y sin condiciones.
Mientras Washington incrementa su presión y el régimen venezolano busca salidas desesperadas, el escenario político de la región vuelve a tensarse. La negociación fallida expone no solo la fragilidad interna del chavismo, sino también la magnitud del cerco internacional que enfrenta.




