El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este jueves la firma de un decreto para bloquear el acceso a la plataforma X (anteriormente conocida como Twitter) por 10 días, mientras también restringió el acceso a la aplicación de mensajería Signal. Según Maduro, ambas plataformas han sido utilizadas para incitar al odio y la violencia en el país.
«¡Fuera X por 10 días de Venezuela! Get out, Elon Musk!», exclamó Maduro durante una intervención pública en Caracas, acusando al dueño de X, Elon Musk, de ser parte de un supuesto plan para desestabilizar Venezuela. «He autorizado que Conatel saque la red social X durante 10 días de Venezuela, para que presente sus recaudos ante esta instancia. En Venezuela hay ley, hay Constitución, hay instituciones, hay Estado, hay un pueblo al cual hay que respetar», declaró desde el Palacio de Miraflores.
El mandatario también ordenó limitar los servicios de Signal, una app de mensajería con encriptación de punto a punto, enfocada en la privacidad. Según reportes de la organización VE Sin Filtro, el bloqueo comenzó el 8 de agosto a las 3:00 PM hora de Venezuela, afectando el acceso a Signal en la mayoría de los proveedores de internet del país.
Esta medida se da en medio de las crecientes protestas que se han registrado en Venezuela tras los cuestionados resultados electorales que proclamaron a Maduro como ganador. Durante una manifestación reciente, el presidente acusó a Elon Musk, al Gobierno de Estados Unidos y al narcotráfico colombiano de intentar derrocarlo en lo que describió como un «plan de desestabilización».
Maduro ha señalado a Musk como su nuevo «archienemigo», acusándolo de estar detrás de supuestos hackeos al sistema electoral venezolano, con la intención, según Maduro, de gobernar Venezuela. «Hay una alianza de la extrema derecha mundial que intenta derrocarme, en confabulación con Musk, el narcotráfico y el gobierno imperialista de EE.UU.», denunció el mandatario.
Además, Maduro afirmó que existe un complot de «todas las redes sociales» para mostrar una «realidad paralela» en Venezuela, similar a lo que, según él, ocurrió durante el golpe de Estado de abril de 2002. El presidente aseguró que esta campaña busca restar legitimidad a las protestas y desacreditar los resultados electorales que lo favorecieron.





