En medio del clima de tensión política y social que atraviesa Bolivia, una nueva polémica se encendió en redes sociales tras la difusión de publicaciones que presentaban a Rubén Calisaya Marca como una supuesta víctima de los recientes operativos de desbloqueo realizados el fin de semana pasado. Sin embargo, datos difundidos posteriormente desmintieron esa versión.
La aclaración surgió luego de que la Funeraria Ríos publicara el pasado 9 de mayo el aviso de fallecimiento de Rubén Calisaya Marca, lo que demostraría que su muerte ocurrió antes de los hechos violentos registrados durante las jornadas de desbloqueo en distintos puntos del país.
La imagen del aviso fúnebre comenzó a circular ampliamente en plataformas digitales como Facebook y TikTok, donde varios usuarios denunciaron que la información habría sido manipulada para alimentar versiones falsas sobre presuntas víctimas relacionadas con los operativos policiales y militares. “Cuidado con las noticias falsas”, advirtieron distintas publicaciones que empezaron a desmontar la narrativa viral.
El caso volvió a poner en debate el impacto de la desinformación en momentos de conflictividad política. Expertos en comunicación digital han advertido en reiteradas ocasiones que, durante escenarios de crisis social, las redes sociales suelen convertirse en terreno fértil para la difusión de contenido manipulado, imágenes fuera de contexto y rumores que incrementan la polarización.
De acuerdo con informes recientes de organismos internacionales dedicados al monitoreo digital y la libertad informativa, América Latina atraviesa un crecimiento sostenido de campañas de desinformación en entornos políticos y sociales sensibles. Bolivia no ha sido ajena a este fenómeno, especialmente durante conflictos, elecciones y movilizaciones nacionales.
La viralización de información falsa también genera consecuencias directas sobre las familias involucradas. En este caso, usuarios cuestionaron el uso del nombre e imagen de una persona fallecida para sostener narrativas políticas en redes sociales. “No todo lo que circula en internet es real y verificar la fuente es una responsabilidad ciudadana”, señalaron internautas que reaccionaron al caso.
Mientras continúan los conflictos y operativos en distintos departamentos del país, autoridades y especialistas recomiendan verificar fechas, contrastar fuentes y evitar compartir contenido no confirmado. Plataformas digitales como Facebook y TikTok han sido objeto de críticas recurrentes por la velocidad con la que se viralizan publicaciones engañosas en contextos de alta sensibilidad social.
La controversia alrededor del caso de Rubén Calisaya Marca refleja cómo la batalla por el relato también se libra en el espacio digital. En medio de la confrontación política, la circulación de información falsa o descontextualizada se ha convertido en un factor que puede aumentar la tensión social y distorsionar los hechos reales que vive el país.






