El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha solicitado la liberación «inmediata» de todas las personas detenidas arbitrariamente durante las protestas que han seguido a las recientes elecciones en Venezuela. «Pedimos a las autoridades la liberación inmediata de todos los que han sido detenidos arbitrariamente y el fin de esta práctica», afirmó Liz Throssell, portavoz de Turk, durante una rueda de prensa.
La oficina de Turk ha estado monitoreando de cerca la situación en Venezuela y ha expresado su profunda preocupación por los «numerosos casos de detención arbitraria de manifestantes pacíficos, incluidos niños y adolescentes, periodistas, miembros de partidos políticos, defensores de derechos humanos y otras personas vulnerables». Throssell subrayó que estas acciones son inaceptables y violan los derechos fundamentales.
El Alto Comisionado también ha defendido el derecho de todas las personas a participar en protestas pacíficas y a expresar sus opiniones libremente, sin temor a represalias, especialmente en el contexto del reciente proceso electoral. «Todo el mundo tiene derecho a la protesta pacífica y a expresar su opinión libremente, sin miedo», enfatizó Turk en su declaración.
Las detenciones han sido una fuente constante de preocupación, especialmente tras las recientes elecciones presidenciales en las que el presidente Nicolás Maduro fue declarado ganador con el 51% de los votos, según los datos oficiales. Maduro, por su parte, ha reconocido que más de 2.000 personas han sido detenidas desde que se celebraron las elecciones hace dos semanas, lo que ha generado críticas internacionales.
Los casos de detención arbitraria incluyen a manifestantes pacíficos, así como a periodistas y defensores de derechos humanos, quienes han sido arrestados en medio de las crecientes tensiones políticas. Estas detenciones han sido vistas como un intento de silenciar la disidencia y suprimir cualquier forma de oposición al régimen.
En su llamada a la acción, Turk subrayó la necesidad de respetar los derechos humanos y garantizar que se permita a los venezolanos ejercer su derecho a la protesta pacífica sin temor a ser arrestados o perseguidos. «Es fundamental que se respeten los derechos humanos y se permita a las personas expresar sus opiniones sin miedo», reiteró Throssell, refiriéndose a la postura del Alto Comisionado.
Las acciones del gobierno venezolano han generado una ola de críticas internacionales, y la ONU continúa abogando por una solución pacífica que respete los derechos fundamentales de todos los ciudadanos. La liberación de los detenidos y el fin de las detenciones arbitrarias son vistos como pasos esenciales para restablecer la confianza y la estabilidad en el país.





