La dupla que conquistó la Presidencia con 54,96% de apoyo está hoy al borde del colapso político. Rodrigo Paz y Edmand Lara, quienes hace menos de dos semanas celebraban un triunfo histórico, protagonizan ahora un choque frontal que amenaza con paralizar al país. La tensión acumulada explotó este jueves, después de una seguidilla de ataques cruzados que dejaron en evidencia una ruptura profunda e irreparable.
Todo se desató la noche del miércoles, cuando Lara acusó públicamente a Paz de violar la Constitución al crear el Viceministerio de Coordinación Legislativa, insinuando que el Presidente quería “usurpar atribuciones exclusivas de la Vicepresidencia”. El estallido ocurrió tras revelarse que el abogado Freddy Vidovic —recomendado por Lara para el Ministerio de Justicia— tenía una sentencia ejecutoriada que le impedía asumir el cargo.
En respuesta, Paz nombró al abogado Jorge García Pinto como nuevo ministro. Pero Lara, desde Brasil, lanzó otra bomba: lo acusó de tener “un rosario de procesos penales, incluso por violación”, y leyó uno por uno en redes sociales. La ofensiva fue inmediata y calculada.
Minutos después, Paz convocó una conferencia de prensa de emergencia. Junto al cuestionado ministro anunció el cierre definitivo del Ministerio de Justicia, promesa de campaña que —según dijo— Lara intentó frenar. “La propuesta electoral era cerrarlo. Fue el Vicepresidente quien pidió mantenerlo y poner a su abogado al frente”, reveló el mandatario, dejando expuesto a su compañero de fórmula.
García Pinto no se quedó atrás: defendió su “derecho a la presunción de inocencia” y anunció un proceso penal contra Lara por difamación. “No podemos permitir que el poder político viole los derechos constitucionales”, señaló con dureza.
La crisis tiene antecedentes. Desde el primer día, Lara reclamó un supuesto intento de marginación dentro del gabinete y lanzó advertencias públicas: “Al primer ministro que cruce la línea del bien, que se atenga a las consecuencias”. Luego vinieron las ausencias en actos oficiales, las disputas por el Ministerio de Justicia, la pugna por el cambio del Alto Mando Policial y la amenaza del Vicepresidente de encabezar una marcha si no se removía al comandante de la Policía.
El lunes, Lara dio un paso más: aseguró que fue “desconocido” en la Vicepresidencia y anunció que su agrupación Nuevas Ideas con Libertad tendrá candidaturas propias en las subnacionales. “Nos han desconocido, hermanos, y vamos a ir con nuestra propia sigla”, dijo a sus seguidores.
Mientras tanto, crece la presión en las calles. Grupos afines a Lara convocaron para este viernes una marcha en La Paz “en defensa de la autoridad”. Hugo Asunción confirmó la movilización y Juan Salazar, del bloque “Todos por Lara”, anunció que partirán a las 09:00 desde inmediaciones de la Cervecería Nacional.
Así, a apenas 13 días de gestión, Bolivia presencia una batalla interna sin precedentes: un vicepresidente en rebelión abierta, un presidente obligado a reaccionar y un país atrapado entre acusaciones, amenazas y un poder ejecutivo fracturado en dos.




