La tensión en la cúpula del Ejecutivo volvió a quedar expuesta este lunes, luego de que Carla Faval revelara que la reunión entre Rodrigo Paz y Edmand Lara no tiene fecha porque el vicepresidente sigue fuera del país. Según la vocera, esta ausencia es “la principal causa” del retraso en un encuentro que debía abordar temas urgentes.
Faval subrayó que “hubiera sido importante que el vicepresidente se quede en el país en momentos críticos como los de Samaipata”, donde la emergencia climática demandó presencia estatal. Recordó además que, de 14 días de gestión, Lara estuvo seis fuera del territorio nacional, algo que consideró un desbalance grave en tiempos de crisis.
El vicepresidente viajó primero a Brasil para participar de la COP30 y luego a Paraguay para asistir a la final de la Copa Sudamericana, evento al que —según dijo— acudió por invitación de la Conmebol. Para el Gobierno, estas salidas contrastan con la necesidad de priorizar la situación interna del país.
La vocera también se refirió a la forma en la que Lara ha elegido comunicarse. “Por TikTok no hablamos”, sentenció, marcando distancia con el estilo del vicepresidente, a quien reprochó haber tratado temas de Estado mediante videos. “No es serio comunicar al país por TikTok, y esa es la postura que se está manejando”, insistió. Agregó que mientras Lara graba videos, “el presidente se ha mantenido en Bolivia tomando decisiones para estabilizar la economía”.
Otro punto clave del informe fue la situación del pan de batalla. Ante la advertencia de panificadores de duplicar el precio si se retira la subvención, Faval anunció que el Gobierno presentará este martes un informe completo. “Incluye la situación de Emapa y el esquema millonario de corrupción que involucra a exfuncionarios, empresarios y transportistas”, adelantó, subrayando que “no se permitirá la especulación con el alimento básico de la población”.
La vocera recordó que la intervención de Emapa ya fue activada por el ministro interino Óscar Justiniano, tras denuncias sobre la manipulación de insumos subvencionados. Según Faval, el Gobierno busca zanjar una red que habría operado durante años.
Finalmente, anunció que el presidente Paz comunicará mediante documento oficial el retorno de la DEA a Bolivia, precisando fechas, requisitos y lineamientos operativos para reforzar la lucha contra el narcotráfico. Señaló que será una decisión “clara y sin ambigüedades”.
Con el vicepresidente fuera del país, el Ejecutivo dejó un mensaje contundente: el manejo del Estado exige presencia, coordinación y seriedad, no videos virales ni agendas personales alejadas de la crisis nacional.





