El presidente paralelo de la APDHB afín al oficialismo, Edgar Salazar, ha sido objeto de polémica tras revelarse documentos judiciales que muestran una orden de detención en su contra por no pagar la pensión de su hija y una acusación de no cancelar un préstamo. Estos hechos han generado cuestionamientos sobre su idoneidad para liderar una entidad de defensa de los derechos humanos.
Según los documentos obtenidos por Brújula Digital, Salazar se negó a pagar la pensión acordada de 1.000 bolivianos mensuales para su hija y ofreció solo 500 bolivianos alegando dificultades económicas. Además, fue acusado de no pagar una deuda de 3.020 bolivianos a otra persona. Estas situaciones evidencian un patrón de incumplimiento de obligaciones financieras.
La jueza encargada del caso rechazó la solicitud de Salazar de reducir la pensión y señaló que, al ser físicamente y mentalmente apto y tener una profesión, debería buscar trabajo para cumplir con sus obligaciones. A pesar de ello, Salazar no pagó las pensiones durante 19 meses, acumulando una deuda de 19.000 bolivianos, lo que llevó a la orden de detención en abril de 2022. Finalmente, Salazar pagó la deuda y evitó la cárcel.
Brújula Digital intentó obtener una declaración de Salazar, pero este se negó a hacer comentarios, alegando su vida privada. Por su parte, la madre de la niña señaló que le sorprendía que Salazar afirmara no tener ingresos, ya que se le veía frecuentemente en bares invitando a personas a consumir bebidas alcohólicas.
El hecho de que alguien que no cumple con sus obligaciones financieras y no respeta los derechos de su propia hija sea presidente de una entidad dedicada a la defensa de los derechos humanos ha generado críticas y cuestionamientos por parte de personas relacionadas con la defensa de los derechos humanos.
Asimismo, se reveló otro caso en el que Salazar fue acusado de no pagar un préstamo de 3.020 bolivianos. Tras un año de negativas por parte de Salazar, la persona afectada acudió a la justicia y finalmente se logró el pago de la deuda en noviembre de 2022.
Estos escándalos han puesto en entredicho la integridad y la capacidad de liderazgo de Edgar Salazar como presidente paralelo de la APDHB, generando preocupación entre aquellos que confían en la defensa de los derechos humanos en el país.





