El subteniente Joaquín Castellón obtuvo libertad con medidas sustitutivas, luego de que una autoridad judicial determinara que continúe su proceso fuera de detención, en el marco de la investigación por los hechos violentos registrados en Colcapirhua.
La decisión establece restricciones claras, entre ellas la prohibición de consumir bebidas alcohólicas y la obligación de presentarse dos veces por semana ante la autoridad judicial, como parte del control mientras avanza el proceso penal.
Castellón fue imputado por el delito de homicidio, tras haber hecho uso de su arma de fuego durante los enfrentamientos ocurridos en el botadero de Colcapirhua, un conflicto que derivó en un saldo trágico y generó conmoción a nivel nacional.
Según los antecedentes del caso, el subteniente habría sido perseguido y previamente herido con un arma de fuego, circunstancia que su defensa sostiene como un elemento clave para demostrar que actuó en legítima defensa.
“La determinación judicial reconoce que mi defendido no representa riesgo de fuga ni de obstaculización y que existen elementos que deben ser valorados en juicio”, señaló un abogado del subteniente, tras conocerse la resolución.
Desde el entorno de Castellón se remarcó que el uso del arma ocurrió en un contexto extremo de violencia, donde su integridad física ya había sido vulnerada, y se insistió en que el proceso permitirá esclarecer los hechos con objetividad.
El caso continúa en etapa investigativa y se prevé que en las próximas semanas se desarrollen nuevas diligencias, entre ellas pericias balísticas y testimoniales que serán determinantes para definir responsabilidades.
Mientras tanto, la resolución judicial marca un giro relevante en el proceso, al permitir que el subteniente afronte la investigación en libertad, bajo estrictas condiciones y con la mirada pública puesta en uno de los episodios más delicados del conflicto en Colcapirhua.





