En una jornada electoral que rompió todos los pronósticos, Bolivia irá a segunda vuelta el próximo 19 de octubre, con un histórico duelo entre Rodrigo Paz Pereira del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Jorge “Tuto” Quiroga de la alianza Libre.
Los resultados preliminares del Sirepre, al 95% del conteo, dieron al PDC un 32% de los votos, mientras que Libre obtuvo un 26,8%. Estos números confirmaron la sorpresa que ya había dejado entrever la preferencia ciudadana durante la jornada, en la que Paz y su acompañante, el capitán Edman Lara, desplazaron a viejos favoritos.
El primero en pronunciarse fue Jorge Tuto Quiroga, quien, en un discurso cargado de simbolismo, felicitó a Rodrigo Paz y llamó a la unidad nacional. “Reconciliación no es olvidar, es mirar hacia adelante y darle la mano a quien piensa distinto”, expresó el candidato, recordando incluso al expresidente Jaime Paz, padre de su adversario.
Por su parte, Samuel Doria Medina reconoció su derrota y, desde la conferencia de prensa de Unidad, anunció que apoyará a Paz y Lara en la segunda vuelta. “Es momento de respaldar lo que el pueblo ha decidido”, sostuvo, sellando un giro político que podría inclinar la balanza en octubre.
Los resultados también confirmaron el desplome de otros aspirantes. Andrónico Rodríguez apenas alcanzó el 8%, Manfred Reyes Villa quedó con 6,6%, y el MAS, debilitado, logró un 3,12%, cifra que le permitiría salvar por poco su personería jurídica. En contraste, UCS y ADN, con apenas 1%, estarían perdiendo su registro político.
En medio de este panorama, el binomio Paz-Lara emerge como el gran protagonista de la noche. “El país ha hablado y nos está diciendo que quiere un cambio verdadero, sin imposiciones y sin divisiones”, afirmó Paz, al celebrar los resultados que lo posicionan en el balotaje.
La campaña de segunda vuelta arranca marcada por un discurso de reconciliación nacional. Tuto insistió en que Bolivia debe dejar atrás las heridas del pasado: “Hemos sufrido demasiadas divisiones, demasiados muros invisibles. Es hora de construir puentes donde otros pusieron obstáculos”, dijo en tono conciliador.
Con el balotaje fijado para el 19 de octubre, el país entra en una nueva etapa política. La pregunta es si el impulso sorpresivo del PDC logrará consolidarse o si la experiencia de Quiroga volverá a inclinar la balanza en las urnas. Lo cierto es que Bolivia está ante una elección inédita que definirá el rumbo de los próximos cinco años.




