Bolivia dio un paso histórico hacia la conectividad universal con la promulgación del Decreto Supremo 5509, una norma que abre el mercado nacional a empresas globales de internet satelital y redefine el acceso a la tecnología en todo el territorio.
La medida, firmada por el presidente Rodrigo Paz, habilita formalmente la operación de Starlink (SpaceX), OneWeb y el proyecto Kuiper de Amazon, permitiendo que estas compañías ofrezcan servicios de internet de alta velocidad incluso en las zonas más alejadas del país.
Durante la presentación oficial, el mandatario calificó la norma como “trascendental para el futuro del país” y sostuvo que su objetivo central es reducir la brecha digital. “Estamos aprobando el Decreto 5509 para garantizar el acceso universal a la conectividad, sin distinción de lugar, distancia o condición social”, afirmó en conferencia de prensa.
Paz remarcó que la apertura a operadores internacionales permitirá contar con “internet real, accesible, funcional y permanente para toda Bolivia”, superando las limitaciones estructurales que durante años afectaron a áreas rurales y periurbanas.
El decreto también contempla la implementación del primer polo digital en El Alto, que comenzará a operar en febrero de 2026 y será replicado progresivamente en otras regiones del país, consolidando un ecosistema tecnológico orientado al desarrollo productivo y educativo.
Para el Gobierno, la conectividad va más allá de lo tecnológico. “Este decreto no es solo tecnología; es derecho a la educación, acceso a la salud, a la producción y a la seguridad ciudadana”, subrayó el Presidente, destacando su impacto directo en la reducción de la desigualdad educativa.
La llegada del internet satelital de última generación permitirá mejorar la teleeducación, la telemedicina y los servicios digitales del Estado, especialmente en comunidades que históricamente estuvieron desconectadas.
Con el DS 5509, el Ejecutivo apuesta a convertir la conectividad en un servicio estratégico para el desarrollo nacional, con efectos directos en la economía digital, la inclusión social y la integración territorial, marcando un antes y un después en la política tecnológica del país.




