Los principales bloques opositores de Bolivia han coincidido en la importancia de unir fuerzas para enfrentar al Movimiento al Socialismo (MAS) en las elecciones generales de 2025, aunque existen divergencias respecto a cuándo y cómo llevar a cabo esta estrategia.
El gobernador de la región de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, ha hecho un llamado a la unidad de la oposición para «recuperar» la democracia y «reconstruir» el país tras lo que considera el «desmoronamiento del modelo masista». Camacho afirmó que el MAS está en crisis y busca resistir a través de «métodos dictatoriales», generando persecuciones y apresamientos de opositores.
En respuesta, la senadora Centa Rek, de la fuerza Creemos de Camacho, valora el planteamiento del gobernador y destaca la necesidad de consolidar la mayor unidad posible para enfrentar la situación política actual y prepararse para las próximas elecciones. Se considera oportuno el momento para buscar estrategias que unifiquen a las fuerzas de la oposición.
Sin embargo, la senadora Andrea Barrientos, del partido Comunidad Ciudadana (CC), liderado por el expresidente Carlos Mesa, considera que aún no es el momento de «electoralizar el país» y que es necesario que las oposiciones se conviertan en una verdadera alternativa política al MAS. Se enfatiza en la importancia de trabajar en un proyecto serio que dé estabilidad y genere empleo en Bolivia.
Enrique Urquidi, jefe de CC en Diputados, resalta la voluntad política de su partido para generar espacios de discusión y debate sobre líneas programáticas, pero considera que la unidad debe ir más allá de una mera postura antimasista. Se plantea el desafío histórico de construir una verdadera unidad que pueda enfrentar al MAS en las próximas elecciones.
La unidad en la oposición se ha vuelto un tema de debate y reflexión sobre cómo afrontar los desafíos que enfrenta el país. Las tensiones en el oficialismo también están presentes, con solicitudes de cambios en el gabinete por parte del exmandatario Evo Morales y sus seguidores.
La búsqueda de una alternativa sólida y unificada frente al actual gobierno del MAS plantea retos y desafíos, pero se vislumbra un interés genuino en consolidar una unidad real que permita ofrecer al país una opción política viable en las próximas elecciones.




