Según el último informe titulado «Conectados: Tecnologías digitales para la inclusión y el crecimiento» del Banco Mundial, la proyección de crecimiento económico de Bolivia para este año se ha reducido a un 1,9%. Esta cifra representa una disminución con respecto a la estimación anterior del 2,5% realizada en junio y marca un continuo desafío económico para el país.
Este ajuste a la baja en la proyección del Producto Interno Bruto (PIB) se suma a una serie de revisiones a la baja realizadas a lo largo del año. En abril, el Banco Mundial había reducido la previsión del crecimiento boliviano a un 2,7%, y en enero, la cifra inicial era del 3,1%.
El informe más reciente también ofrece perspectivas para el futuro, proyectando un crecimiento del 1,5% del PIB para el próximo año y un porcentaje similar para 2025.
Estas revisiones a la baja contrastan con las estimaciones del Programa Fiscal Financiero 2023, que había pronosticado un crecimiento del PIB boliviano del 4,86% para este año, acompañado de una inflación del 3,28%.
En el contexto regional, el informe del Banco Mundial destaca que América Latina y el Caribe han logrado avances significativos en términos de resiliencia macroeconómica en comparación con décadas anteriores. Sin embargo, se subraya que estos avances siguen siendo insuficientes para abordar la pobreza y generar empleo de manera efectiva.
El informe proyecta un crecimiento del PIB regional del 2,0% para este año, ligeramente por encima del 1,4% estimado anteriormente. Aunque se espera un crecimiento moderado en los próximos años, las tasas del 2,3% y 2,6% se prevén para 2024 y 2025, respectivamente. Estas cifras aún sitúan a la región por debajo de otras partes del mundo en términos de crecimiento económico.





