El Gobierno de Argelia ha enviado pilotos a Rusia para entrenarse en el manejo del caza furtivo Su-57, según reportes de la televisión argelina y el portal BulgarianMilitary. De confirmarse, este movimiento marcaría un hito en la escalada militar con Marruecos, su principal rival en la región.
«El entrenamiento en Rusia indica que la adquisición del Su-57 por parte de Argelia ya está en marcha», afirmó un analista de defensa citado por medios internacionales. Se espera que las primeras unidades sean entregadas este año, consolidando a Argelia como el primer comprador extranjero del caza de quinta generación desarrollado por Moscú.
Mientras Argelia refuerza su alianza militar con Rusia, Marruecos ha optado por el equipamiento de Estados Unidos e Israel, y se especula que negocia la adquisición de cazas F-35A, la contraparte estadounidense del Su-57. Actualmente, Rabat ya opera avanzados F-16V y helicópteros AH-64 Apache.
El Su-57 es un caza furtivo con tecnología avanzada de sigilo, radar y guerra electrónica, diseñado para rivalizar con las aeronaves más sofisticadas de Occidente. El entrenamiento de los pilotos argelinos es clave para garantizar su integración efectiva en la fuerza aérea del país. «Más que aprender a volar el avión, los pilotos deben dominar sus complejas capacidades de combate y evasión», explicó el experto militar Carlos Solís.
Con esta adquisición, Argelia refuerza su arsenal, que ya incluye 45 cazas pesados Su-30MKA y la mayor flota de bombarderos de África, con 36 Su-24M. Además, posee seis submarinos rusos de la clase Kilo, algunos equipados con misiles de crucero Kalibr, capaces de alcanzar objetivos a 2.400 km de distancia.
Este incremento militar despierta preocupaciones en Europa y el Mediterráneo. «Argelia se convierte en el único país de la región, junto a Israel, con capacidad de lanzar misiles de ataque a tierra desde submarinos», señalaron analistas de seguridad. En contraste, Marruecos carece de una flota submarina.
Para Rusia, la venta del Su-57 a Argelia representa un respaldo clave para su industria armamentística, afectada por sanciones internacionales. Un despliegue exitoso podría atraer el interés de otros países como India, Vietnam o Emiratos Árabes Unidos.
El equilibrio de poder en el norte de África se redefine con este nuevo armamento. Mientras Argelia apuesta por la tecnología rusa, Marruecos podría reforzar su relación con Estados Unidos y la OTAN para contrarrestar la creciente capacidad militar de su vecino. La carrera armamentista en la región sigue en ascenso, con implicaciones estratégicas a nivel global.





