El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero», considerado el máximo líder del Tren de Aragua, una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas surgidas en América Latina. Según el mandatario, la operación fue ejecutada por el Comando Sur estadounidense mediante un «ataque cinético rápido y letal».
A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que la acción fue coordinada con autoridades venezolanas y aseguró que el grupo criminal «ya no tiene refugio seguro». «Bajo mi dirección, el Comando Sur de los Estados Unidos ejecutó un ataque cinético rápido y letal para eliminar con éxito a Niño Guerrero», escribió el mandatario estadounidense, calificando al Tren de Aragua como «una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta».
El anuncio, sin embargo, estuvo rodeado de interrogantes. Hasta el momento, ni la Casa Blanca, ni el Pentágono, ni el Comando Sur habían difundido detalles adicionales sobre el lugar exacto, la fecha o las características del operativo. Tampoco se conocieron pronunciamientos inmediatos de voceros oficiales venezolanos sobre el hecho.
Niño Guerrero era considerado el cerebro detrás de la expansión internacional del Tren de Aragua, una estructura criminal nacida hace más de una década en la prisión de Tocorón, en el estado venezolano de Aragua. Bajo su liderazgo, la organización extendió sus operaciones hacia varios países de América Latina y fue vinculada con delitos como narcotráfico, trata de personas, extorsión, secuestro, homicidios y lavado de dinero.
De acuerdo con investigaciones del centro especializado InSight Crime, Guerrero se consolidó como uno de los «pranes» o jefes carcelarios más influyentes de la región. Incluso después de su fuga de la cárcel de Tocorón, en septiembre de 2023, continuó siendo señalado como el principal articulador de la estructura criminal que operaba más allá de las fronteras venezolanas.
Las autoridades estadounidenses habían intensificado la persecución contra el cabecilla venezolano. El Departamento de Estado ofrecía hasta cinco millones de dólares de recompensa por información que permitiera su captura, mientras que fiscales federales en Nueva York lo acusaban de conspiración, terrorismo y crimen organizado, atribuyéndole responsabilidad en una extensa red de violencia y tráfico ilícito.
«Encontraremos a estos despiadados asesinos y narcotraficantes en cualquier momento y lugar», advirtió Trump en su mensaje, reafirmando su estrategia de confrontación directa contra organizaciones criminales transnacionales. El mandatario sostuvo que la eliminación del líder del Tren de Aragua representa un golpe significativo contra una estructura que, según Washington, se convirtió en una amenaza para la seguridad regional.
La presunta muerte de Niño Guerrero marca un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado en el continente. No obstante, especialistas advierten que la desaparición de un líder no implica necesariamente el desmantelamiento de toda la organización, que mantiene presencia en distintos países y opera mediante redes descentralizadas. Mientras se esperan mayores detalles del operativo, América Latina vuelve a mirar con preocupación el alcance y la capacidad de adaptación de uno de los grupos criminales más temidos de los últimos años.





