El coordinador de las Víctimas de Injusticia de la Ley 348, Abraham Quisbert, lanzó un desafío público a la reconocida feminista María Galindo para debatir sobre los efectos de esta ley y la pertinencia del concepto de patriarcado. «Le desafío a un debate, señora María Galindo», declaró Quisbert, cuestionando la aplicación de la normativa y sus implicaciones sociales.
Quisbert, conocido por su oposición a la Ley 348, argumenta que la norma es discriminatoria hacia los hombres y que vulnera el principio de presunción de inocencia. Según él, la ley facilita abusos y sanciones injustas, afectando negativamente a numerosos hombres. “La Ley 348 discrimina a los hombres y no respeta la presunción de inocencia”, afirmó Quisbert.
Además, Quisbert sostiene que el concepto de patriarcado está desactualizado. «El patriarcado es un concepto caduco», aseveró, explicando que la definición tradicional de roles de género ya no se aplica en la sociedad moderna. «Actualmente, los hombres también participan en las tareas del hogar y las mujeres pueden ser el sustento económico de las familias», explicó Quisbert.
En su desafío, Quisbert advirtió a Galindo sobre los daños que, según él, la lucha contra el patriarcado podría causar. “A título de patriarcado, usted puede causar daño a bastantes familias”, afirmó, señalando que en muchos casos, los hombres también son víctimas de violencia familiar y que estas situaciones no reciben la misma atención.
Quisbert también criticó lo que considera una condena generalizada hacia los hombres en nombre del patriarcado. «A nombre del patriarcado, se quiere condenar a hombres», denunció, argumentando que la realidad es más compleja y que los hombres también sufren abusos en el ámbito doméstico.
Finalmente, Quisbert acusó a ciertos sectores de beneficiarse económicamente del feminismo y la lucha contra el patriarcado. “Existen grandes negocios que se gestan a nombre del feminismo y la lucha contra el patriarcado”, declaró, sugiriendo que algunas organizaciones utilizan estas causas para obtener beneficios.
Este desafío y las afirmaciones de Quisbert han generado un debate en la opinión pública sobre la Ley 348 y el concepto de patriarcado, poniendo en el centro de la discusión la necesidad de revisar y posiblemente reformar la normativa para asegurar que sea justa para todos los géneros.





