La empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha revelado un destacado descubrimiento de gas a través del pozo Remanzo-X1 (RMS-X1), que se proyecta como un activo clave para generar ingresos considerables, aproximados en 5.000 millones de dólares, según afirmó el presidente de la compañía, Armin Dorgathen.
«El pozo Remanzo-X1 es como nuestro pozo piloto, perforamos encontramos arenas, que en algún momento fue probada y abandonada; hicimos las pruebas correspondientes, lo cual nos permite identificar que tenemos 0,7 TCF de recursos [gasíferos] y 52 millones de barriles de líquidos en la zona para desarrollar», explicó el ejecutivo en una rueda de prensa.
Dorgathen destacó el impacto positivo de este hallazgo y resaltó la efectividad del plan de reactivación del upstrean, asegurando que «está dando resultados y esperamos, en el corto plazo, poder incrementar esa producción al sistema y poder continuar».
El enfoque del Gobierno en este sentido es reemplazar las importaciones de gasolina y diésel, cuyos costos superan los 1.000 millones de dólares. El descubrimiento del pozo Remanzo-X1 es un paso importante hacia la autosuficiencia energética.
Las operaciones de exploración en el pozo Remanzo-X1, localizado en el departamento de Santa Cruz (este), se enmarcan en la primera fase de intervenciones en 29 pozos seleccionados del portafolio de campos maduros o cerrados, con el objetivo de revitalizar la producción.
En la actualidad, Bolivia produce aproximadamente 40 millones de metros cúbicos por día (MMm3d) de gas natural. De esta cantidad, 17 MMm3d se destinan al mercado brasileño, 10 MMm3d al mercado argentino y 12,5 MMm3d al consumo interno, lo que subraya la relevancia de este nuevo hallazgo para el abastecimiento y la economía del país.





