La ciudad de El Alto, Bolivia, enfrenta una creciente crisis luego de que vecinos, gremiales y maestros se declararan en estado de emergencia en respuesta al reciente incremento del pasaje. Los representantes de estos sectores están llevando a cabo reuniones de emergencia y convocando a movilizaciones para demandar la abrogación del acuerdo firmado entre la alcaldesa Eva Copa y la Federación Andina de Choferes.
Después de un paro de 48 horas realizado por los choferes en busca de un aumento en la tarifa del pasaje, la alcaldesa Copa y los líderes del sector firmaron un acuerdo la noche anterior en el que se establece que la tarifa subirá de Bs 1 a Bs 1,50 bajo la denominación de «tarifa única». Entre los aspectos acordados se encuentra la eliminación del sistema de «trameaje».
Sin embargo, esta decisión ha generado fuertes reacciones por parte de distintos sectores de la ciudad. El presidente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto, Alberto Quelali, junto al vicepresidente de la Fejuve Sur, Nicanor Gonzalo, el representante del sector norte de la Federación de Trabajadores Gremiales Comerciantes Minoristas, Felipe Quispe, y el representante del Magisterio Urbano, Alex Morales, han expresado su rechazo al aumento del pasaje y han anunciado reuniones de emergencia para tomar medidas al respecto.
«Con esto se va a dar el efecto multiplicador de la canasta familiar; los panificadores van a decir incremento del pan, realmente muy irresponsables los que firmaron. Estamos en estado de emergencia, como Federación de la Junta Vecinal estamos analizando tomar medidas; no descartamos los paros que puedan venir posteriormente. Los ejecutivos van a bajar a sus distritos y los distritos sacarán resoluciones de manera directa con sus bases, luego se tomará decisiones en un ampliado», expresó Quelali en declaraciones a la ANF.
El dirigente del magisterio también se pronunció al respecto, indicando que la Asamblea de la Alteñidad no los representa y que este acuerdo tendrá un impacto negativo en la economía de la ciudad. Convocó a la movilización y afirmó que el acuerdo «no está escrito en piedra».




