El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia observó y rechazó varias de las preguntas propuestas por el presidente Luis Arce para el referéndum consultivo que busca modificar aspectos clave de la Constitución y la política económica del país. El vicepresidente del TSE, Francisco Vargas, informó que de las cuatro preguntas presentadas, tres requieren modificaciones y una fue vetada por completo.
Entre las preguntas evaluadas, la primera consulta si los ciudadanos están de acuerdo en modificar la Constitución para permitir la reelección discontinua del presidente y vicepresidente del Estado. Según el TSE, esta pregunta «sólo cumple con el criterio de imparcialidad» y requiere más claridad y precisión. Además, se destacó que cualquier cambio en la Constitución debería someterse a un referéndum constitucional aprobatorio, no a un referéndum consultivo.
“Esta pregunta debe ser revisada para incluir claramente la referencia al proceso adecuado para reformar la Constitución, como establece el artículo 411 de la misma”, explicó Vargas, subrayando la necesidad de un enfoque más claro en la formulación de las preguntas para evitar malentendidos entre los votantes.
Las preguntas dos y tres, que abordan la continuidad de la subvención a la gasolina especial y el diésel, también fueron cuestionadas por el TSE. Ambas preguntas, según los vocales, no cumplen con los criterios de claridad, precisión e imparcialidad. «Se requiere una nueva redacción tomando en cuenta las observaciones que devienen del análisis técnico de estos tres criterios», señaló Vargas.
La cuarta pregunta, que propone modificar el artículo 146 de la Constitución para aumentar el número de diputados, fue completamente vetada. El TSE argumentó que la modificación del número de escaños legislativos es un asunto que debería resolverse a través de un referéndum constitucional aprobatorio y no consultivo, conforme a lo estipulado en la ley del Régimen Electoral y la Constitución Política del Estado.
«Como está redactada la pregunta, no corresponde la realización de un referéndum por iniciativa presidencial», afirmó Vargas, enfatizando que la iniciativa para este tipo de cambios debe provenir de una convocatoria popular o a través de la Asamblea Legislativa.
El informe con las observaciones del TSE fue enviado a la Presidencia del Estado para que tome las decisiones necesarias en cuanto a las preguntas del referéndum. La respuesta del gobierno será crucial para determinar si se seguirán adelante con los cambios propuestos o si se realizarán las modificaciones solicitadas por el tribunal.
La reacción de la comunidad política y la sociedad civil ante estas observaciones del TSE será clave en los próximos días, ya que el debate sobre estos temas ha generado un amplio interés y controversia en todo el país.




