Quince personas fallecidas y 28 heridas es el saldo oficial del accidente del avión Hércules C-130H ocurrido en el Aeropuerto Internacional de El Alto, según confirmó la ministra de Salud y Deportes, Marcela Flores, en un informe brindado la noche del viernes 27. La autoridad aseguró que el sistema sanitario fue activado de inmediato para atender la emergencia.
“Tenemos 28 pacientes heridos y 15 fallecidos confirmados (…) nuestra labor es procurar que la atención sea óptima, de calidad y oportuna”, declaró Flores, al expresar su solidaridad con las familias afectadas. Los heridos fueron trasladados a hospitales de La Paz y El Alto, donde permanecen bajo vigilancia médica especializada.
De acuerdo con el reporte oficial, la mayoría de los lesionados presenta policontusiones y traumatismos múltiples, mientras que uno de los afectados llegó sin signos vitales a un centro hospitalario y fue derivado posteriormente a la morgue judicial. Las autoridades sanitarias precisaron que todos los gastos médicos están cubiertos por el Sistema Único de Salud (SUS).
En medio del operativo de rescate, la ministra denunció hechos de violencia contra el personal de emergencia. “Han apedreado a dos ambulancias que estaban prestando servicio de socorro. No es posible que, mientras unos intentan salvar vidas, otros ataquen bajo sospechas infundadas”, afirmó, calificando el hecho como “inadmisible”.
Ante la magnitud del siniestro, el Ministerio lanzó una campaña urgente de donación de sangre en el Banco de Sangre del Complejo Hospitalario de Miraflores. “Hemos movilizado todos los recursos disponibles: sangre, medicamentos, hemocomponentes y plasma”, sostuvo Flores, convocando a la ciudadanía a acudir desde primeras horas de la mañana para reforzar las reservas estratégicas.
El accidente involucra a un avión Hércules C-130H operado por la Fuerza Aérea Boliviana, una aeronave de transporte militar ampliamente utilizada en misiones logísticas y humanitarias. Según datos técnicos del fabricante Lockheed Martin, el modelo C-130 es reconocido por su capacidad de operar en pistas de gran altitud, como la de El Alto, ubicada a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar.
Sin embargo, un elemento ha generado debate público: el capitán Alejandro Chávez Paniagua, quien comandaba la aeronave, se había habilitado oficialmente como piloto mayor apenas 11 días antes del accidente. El acto protocolar de “soleo” se realizó el 16 de febrero en instalaciones de la I Brigada Aérea de El Alto, donde asumió formalmente como comandante de nave.
La institución castrense informó que las investigaciones técnicas continúan para determinar las causas del siniestro y establecer eventuales responsabilidades. Expertos en seguridad operacional recuerdan que, conforme a estándares internacionales de aviación, la experiencia reciente en mando y la capacitación en aeronaves de transporte pesado son factores determinantes en operaciones de alto riesgo, especialmente en aeropuertos de gran altitud. Mientras tanto, el país permanece en luto y a la espera de respuestas oficiales.






