El brutal asesinato de Rosa del Carmen Solá, conocida artísticamente como “Rosita Solá”, ha conmocionado a Santa Cruz y al país entero. La Policía presentó este viernes a dos jóvenes aprehendidos por el crimen de la cantante de música tropical, quien fue encontrada carbonizada y decapitada en la zona de La Angostura.
El comandante departamental de la Policía en Santa Cruz, David Gómez, informó que los sospechosos fueron identificados como Sergio Javier A., de 21 años, y Jhon R., de 23, quienes presuntamente compartieron bebidas alcohólicas con la víctima antes del asesinato.
“Ambas personas son los posibles autores de este hecho”, declaró Gómez, detallando que los acusados habrían sacado una caja de cartón de gran tamaño desde un domicilio en la zona del Bajío y la trasladaron en el vehículo de la víctima hasta una propiedad en La Angostura, donde posteriormente intentaron ocultar el crimen.
La Fiscalía reveló que la mujer recibió al menos 20 puñaladas antes de ser decapitada. Después, su cuerpo habría sido trasladado y calcinado para borrar evidencias. El nivel de violencia estremeció incluso a los investigadores. “Se trató de un ataque extremadamente cruel”, señalaron fuentes del Ministerio Público.
La tragedia impactó aún más tras conocerse que la artista había comentado a personas cercanas que estaba embarazada días antes de su muerte. Sus videoclips comenzaron a circular masivamente en redes sociales, convirtiéndose en el rostro visible de un crimen que ha generado indignación nacional.
Peritos forenses lograron confirmar su identidad mediante huellas dactilares, pese al avanzado estado de calcinación del cuerpo. La Fiscalía también informó que Rosita Solá trabajaba como asistente legal de una reconocida abogada, por lo que el entorno personal y profesional de la víctima será investigado.
Las pesquisas revelaron además antecedentes de agresiones sufridas por la cantante, lo que fortalece la hipótesis de un posible móvil pasional. La Policía anunció que citará a declarar a personas de su círculo cercano para reconstruir las últimas horas de vida de la artista.
Mientras las investigaciones avanzan, las autoridades continúan buscando la cabeza de la víctima, que aún no ha sido encontrada. El cuerpo permanece en la morgue y, hasta el momento, ningún familiar se presentó oficialmente para reclamar los restos. “Necesitamos esclarecer completamente este crimen y establecer todas las responsabilidades”, afirmó la Policía, en un caso que vuelve a encender las alarmas sobre la violencia extrema contra las mujeres en Bolivia.





